¿Tiene hijos?

Erica:  (A su amiga) Estaba muy nerviosa. Es que no era una entrevista de trabajo, era más bien… una ‘conversación’. Y eso es mucho más difícil que una entrevista de trabajo. Se trataba de charlar conmigo y ver cómo era yo, cómo me desenvolvía. No es por nada, pero yo era la candidata perfecta. Yo y tres chicas más. Pero yo era la mejor posicionada. Estaba a diez minutos de conseguir el trabajo. Sólo tenía que ser yo misma, hablar con naturalidad y sonreír mucho. Eso sí: tenía que arrancar yo la conversación. Joder, con lo que me gusta a mí empezar a hablar con desconocidos. Y me acordé de un trucó que dicen que siempre funciona en estos casos, que rompe el hielo muy bien: y es preguntar “¿Tienes hijos? ¿Qué edad tienen?” Por lo visto, no falla: el otro se pone hablar, se le cae la baba contando lo maravillosos que son sus nenes, a ti te encanta lo que te cuenta… la cosa fluye, muy agradable todo… y el tiempo pasa. ‘Empatizar’, vamos, lo que se dice ‘Conectar’, ‘Ponerse en la misma onda’. Así que le pregunto al hombre: “¿Tiene hijos?” y me dice: “No”. Y yo le digo: “¿Qué edad tienen?” (Pausa) Joder. (Pausa) Ni escuché lo que dijo. Me di cuenta por su cara. Y me quedé muda. No supe qué más decir. Como yo no hablaba, el hombre al final me dice: “¿Y tú? ¿Tienes hijos?” Y yo: “¿Hijos?” “Nooooooo” “Para mí lo más importante es el trabajo”. (Suplicando tiernamente a su amiga) Por favor, ¿te los puedes quedar hoy… por favor? Esta tarde, solamente… Un par de horas, en dos hora estoy aquí, el tiempo que tardo en firmar el contrato y volver… Una hora…

Monólogo breve y fresco, que combina naturalidad y comicidad. La situación es cotidiana pero está narrada con un punto de exageración teatral que permite lucir vis cómica sin perder verdad emocional. Útil para mostrar encanto, humanidad y precisión rítmica.

Sinopsis

Erica cuenta cómo una simple pregunta (“¿Tiene hijos?”) convirtió una entrevista en un caos, mientras intenta desesperadamente conseguir que su amiga le salve la tarde.

Estilo

Directo, conversacional, espontáneo, teatralizado mediante diálogos reproducidos (“Él me dijo / Yo le dije…”), con ritmo rápido y pequeñas pausas dramáticas.

Tono

Cómico, amable, ligeramente absurdo, con un trasfondo de ansiedad real. Es humor basado en la torpeza, el malentendido y la urgencia.

Nivel de dificultad

Medio. Requiere naturalidad y precisión rítmica, control del tempo cómico, manejo de cambios de energía, y capacidad para mantener veracidad dentro del nerviosismo teatral.

Edad y rango interpretativo

Ideal: 30–45 años. Rango flexible: 25–50 años, siempre que resulte creíble el tener hijos y estar en búsqueda de estabilidad laboral.

Registros actorales que permite mostrar

  • Nerviosismo creciente
  • Humor natural / comedia de situación
  • Torpeza encantadora
  • Sinceridad y vulnerabilidad
  • Ternura al pedir ayuda
  • Autojustificación / improvisación caótica
  • Contraste entre “explicar el desastre” y “rogar por ayuda”

Tipo de casting donde funciona mejor

  • Casting de comedia
  • Casting de personajes naturales, cotidianos
  • Casting para series modernas, tono costumbrista
  • Casting para cine o teatro cómico
  • Pruebas donde se pida ritmo, energía y vis cómica

A quién puede ser útil

  • Actrices que quieran mostrar naturalidad y humor
  • Actrices que necesiten un monólogo breve y ágil
  • Actrices que buscan demostrar capacidad de improvisación realista
  • Profesionales que quieran un texto con progresión emocional clara

Tema central

La desesperación amable de una mujer intentando arreglar un problema inmediato mientras cuenta, sin pretenderlo, su propio desastre personal.

Temas secundarios

  • El miedo al fracaso laboral
  • La conciliación imposible
  • La autoexigencia
  • La dependencia emocional entre amigas
  • La imagen que queremos dar vs. lo que realmente ocurre
  • La mentira piadosa / la exageración por necesidad

Motivación profunda del personaje

Proteger a sus hijos y asegurar su futuro profesional, sintiendo que todo depende de esa tarde. Su necesidad real no es contar la entrevista, sino conseguir ayuda urgentemente.

Subtexto clave

Por favor ayúdame, lo estoy pasando fatal y no quiero que lo notes tanto.

Circunstancias dadas

  • Llama o habla con su amiga después de una entrevista que ha salido mal y bien al mismo tiempo.
  • Necesita que la amiga se quede esa misma tarde con sus hijos.
  • Siente vergüenza y precipitación.
  • La amiga está reticente.
  • Erica está agotada emocionalmente, pero intenta sonar convincente y optimista.
  • Conseguirá el trabajo “si firma el contrato”.

Propuesta física

  • Hablar a un ritmo acelerado; respiración entrecortada.
  • Gestualidad pequeña pero constante: manos inquietas, tocarse el pelo, moverse un poco.
  • Miradas que reaccionan al “recuerdo” del entrevistador.
  • Pequeñas pausas de bloqueo (“Joder…”).
  • Al final: cuerpo ligeramente adelantado, tono suplicante y dulce.

“Beat” o mapa emocional

  1. Arranque nervioso: Explica cómo era la entrevista, intentando sonar confiada.
  2. Seguridad orgullosa: “Yo era la candidata perfecta” → energía ascendente.
  3. Plan estratégico: Explica el truco social (“¿Tienes hijos?”).
  4. Catástrofe: El entrevistador responde “No” → colapso, shock.
  5. Descontrol interno: Se queda muda, se avergüenza, intenta remontar.
  6. Mentira improvisada: Asegura que no tiene hijos.
  7. Suplica emocional: El verdadero objetivo: “Por favor, ¿te los puedes quedar hoy…?”
  8. Último intento: Rebaja la petición (“Una hora…”) y pone toda la ternura en juego.
Sensación para el espectador

El monólogo busca que el espectador se reconozca en una situación cotidiana y aparentemente inocente, y que poco a poco note la incomodidad que se abre detrás de una pregunta mal hecha.

¿Se puede adaptar al género masculino?

, perfectamente.

¿Qué habría que modificar?

  • Cambiar Erica → Eric (o cualquier nombre).
  • Ajustar mínimos detalles de lenguaje si se desea (“Joder” funciona igual).
  • Mantener intacta la estructura, la anécdota y la urgencia.
  • Preservar el subtexto: un padre que intenta equilibrar trabajo e hijos.

¿Cómo funcionaría interpretado por un actor?

Muy bien:

  • Convertiría el monólogo en un retrato cómico de un padre desbordado por la conciliación.
  • Podría añadir un matiz de “padre que no quiere ser juzgado por no poder con todo”.
  • La torpeza y el desastre funcionarían igual, quizá incluso con un contraste humorístico adicional por romper ciertos estereotipos.
Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a internet?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Cómo puedo saber cuándo escribes nuevos monólogos?
Aviso en Instagram cada vez que publico un nuevo monólogo para casting.

Esto del libro de monólogos… ¿va en serio?
Si la idea gusta… sí.