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¿Tiene hijos?

Cómico nervioso · Duración aproximada: 1:25–1:45 min · Edad: 30-45 años

¿Tiene hijos?

Una mujer está a punto de conseguir un trabajo, pero una pregunta socialmente perfecta se convierte en un desastre que deja al descubierto su vida real.


Texto del monólogo

Erica: (A su amiga) Estaba muy nerviosa. Es que no era una entrevista de trabajo, era más bien… una ‘conversación’. Y eso es mucho más difícil que una entrevista de trabajo. Se trataba de charlar conmigo y ver cómo era yo, cómo me desenvolvía. No es por nada, pero yo era la candidata perfecta. Yo y tres chicas más. Pero yo era la mejor posicionada. Estaba a diez minutos de conseguir el trabajo. Sólo tenía que ser yo misma, hablar con naturalidad y sonreír mucho. Eso sí: tenía que arrancar yo la conversación. Joder, con lo que me gusta a mí empezar a hablar con desconocidos. Y me acordé de un trucó que dicen que siempre funciona en estos casos, que rompe el hielo muy bien: y es preguntar “¿Tienes hijos? ¿Qué edad tienen?” Por lo visto, no falla: el otro se pone hablar, se le cae la baba contando lo maravillosos que son sus nenes, a ti te encanta lo que te cuenta… la cosa fluye, muy agradable todo… y el tiempo pasa. ‘Empatizar’, vamos, lo que se dice ‘Conectar’, ‘Ponerse en la misma onda’. Así que le pregunto al hombre: “¿Tiene hijos?” y me dice: “No”. Y yo le digo: “¿Qué edad tienen?” (Pausa) Joder. (Pausa) Ni escuché lo que dijo. Me di cuenta por su cara. Y me quedé muda. No supe qué más decir. Como yo no hablaba, el hombre al final me dice: “¿Y tú? ¿Tienes hijos?” Y yo: “¿Hijos?” “Nooooooo” “Para mí lo más importante es el trabajo”. (Suplicando tiernamente a su amiga) Por favor, ¿te los puedes quedar hoy… por favor? Esta tarde, solamente… Un par de horas, en dos hora estoy aquí, el tiempo que tardo en firmar el contrato y volver… Una hora…


Cómo funciona en escena

Este monólogo funciona bien cuando la actriz no lo plantea como un simple gag de metedura de pata, sino como una escena de pánico social y supervivencia. Erica no cuenta una anécdota graciosa sin más: revive el instante exacto en que una conversación aparentemente controlada se le vino abajo y amenazó con arruinarle una oportunidad decisiva.

La fuerza del texto está en el contraste entre la seguridad inicial y el derrumbe inmediato. Empieza convencida de ser la candidata perfecta, con una estrategia clara para caer bien, y en cuestión de segundos todo se descompone por una frase absurda. Ese golpe de torpeza abre además una segunda capa: la distancia entre la imagen profesional que Erica intenta vender y la realidad concreta de su vida.

Es una pieza que permite mostrar ritmo, escucha imaginaria, humor y vulnerabilidad. La actriz puede trabajar una comicidad muy humana, apoyada no en el chiste externo, sino en el desastre íntimo de alguien que quería controlar su impresión y fracasa estrepitosamente.

  • Permite trabajar nervios, humor y fragilidad al mismo tiempo.
  • Da mucho juego a la caída brusca de una situación controlada.
  • Funciona bien para mostrar oralidad viva y pensamiento atropellado.
  • Tiene un remate final potente al revelar de golpe la realidad del personaje.

Quería parecer la candidata ideal y acabó tropezando con su propia vida.

Trabajar el texto

Conviene empezar desde una energía muy concreta de autojustificación. Erica le está contando a una amiga cómo estuvo a punto de conseguir el trabajo, así que hay en el arranque una mezcla de orgullo, ansiedad y necesidad de explicar que todo iba bien hasta que ocurrió el desastre. Esa tensión previa sostiene el relato.

También ayuda mucho marcar con precisión el momento de la caída. Hasta la pregunta “¿Qué edad tienen?” el personaje cree tener la situación bajo control. Después de eso, aparece el vacío. Las pausas y el desconcierto tienen que sentirse reales, porque ahí está el corazón escénico del monólogo.

La parte final gana mucho si la actriz no la hace como remate cómico puro. Cuando Erica pide a su amiga que se quede con los niños, entendemos de golpe el tamaño del problema: no era solo una torpeza social, era una estrategia desesperada para sostener una imagen profesional incompatible con su vida inmediata. Esa verdad conviene dejarla aparecer con sencillez.

El tono general funciona mejor si mezcla rapidez mental y derrumbe contenido. Erica no se hunde de manera solemne: intenta seguir, justificar, recordar, arreglarlo en retrospectiva. Esa pelea por recomponer lo ocurrido hace que el personaje resulte mucho más reconocible y vivo.

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Sobre este monólogo

Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde vienen acompañado de una extensa ficha de trabajo para que puedas extraer el máximo de él.

Además…

Si, además de monólogos, también buscas diálogos —textos para dos intérpretes—, en el Laboratorio Dramático de Marc Egea encontrarás escenas breves pensadas para ensayo, trabajo en clase o entrenamiento, que también pueden utilizarse en castings, reels o videobooks.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.

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(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

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