Código rojo

El equipo de fútbol entrenado por el sr. Van Hareen ha ganado la Copa de la Liga, un título que su club llevaba años deseando conseguir. No obstante, la felicidad no va a ser completa. Al día siguiente de la gran victoria, Van Haaren tiene que comparecer ante la junta directiva del club. Por lo visto, algo va empañar el triunfo…

VAN HAREEN:  (estallando de ira) ¡¡Sí, ordené un código rojo!! ¡Lo hice, y lo volvería a hacer! ¡Vieron ustedes cómo saltaron al terreno de juego! ¡Se comieron el césped! ¡Arrollaron a ese equipo ‘invencible’! ¡Miren los periódicos! (Muestra la portada de un periódico) ¡Somos el campeón ahora! ¡Alguien ha derrotado a ese maldito ‘equipo de leyenda’! ¡Por fin! ¡Y hemos sido nosotros! ¡Nosotros somos los nuevos campeones! ¿Que no hicimos un fútbol cinco estrellas? ¡Bah! Me contrataron para ganar títulos, no para reinventar el fútbol. ¡Y aquí tienen el primer título: La copa de la liga! ¡Qué quieren ahora! ¡Malditos hipócritas! No me salgan con esos eslóganes trasnochados: tradición, valores, ejemplaridad, el adn del club… ¡Ja! Señor presidente, permítame que se lo diga: el adn de este club no tiene nada de especial, es tan terrenal como el de cualquiera. Y este equipo cualquiera se ha proclamado campeón de la Copa de la Liga. ¡Sí, ordené un código rojo, qué pasa! ¡Permití a mis jugadores que fueran de putas la noche antes de la final, sí! Y si vuelvo ver que mis jugadores se mueren de aburrimiento entre las cuatro paredes de un hotel la noche antes de una final, tenga por seguro que volveré a hacerlo. ¡Mire el resultado! Tradición, valores, ejemplaridad… Sr. Presidente, señores directivos, yo soy así y no voy a cambiar. Si no les gusta cómo soy, échenme. ¡Venga, emitan un comunicado de prensa! Ahí tienen un ordenador. Escríbanlo. Lo acepto. Pero sepan que no cambiaré de opinión. Creo firmemente que una cama del barrio rojo es el mejor sitio para que un muchacho joven relaje su cuerpo la noche antes de un gran partido. Y no tan joven. Lo creo yo y estoy seguro de que el señor Krol, el señor Van Hanegem, el señor Mulder (señalando uno por uno) y el señor Van der Wiel…. También –hola, señor Van der Wiel–. Venga, escriban el comunicado. ¿Se lo dicto yo?

Un monólogo potente, contundente y teatralmente agradecido, porque permite al actor lucirse sin caer necesariamente en el grito. Es directo, fácil de seguir y con un conflicto muy claro. Su gran fuerza está en la argumentación irónica y la escalada emocional.

Sinopsis

Un entrenador es llamado por la junta directiva tras ganar un título, donde se defiende airadamente por haber permitido a sus jugadores irse “de putas” antes de la final.

Estilo

Realista, directo, coloquial. Tiene un tono de alegato y confrontación, cercano a un discurso de defensa judicial, con reminiscencias explícitas al “código rojo” de Algunos hombres buenos.

Tono

Explosivo, indignado, desafiante. Oscila entre la rabia controlada, el sarcasmo y la provocación.

Nivel de dificultad

Medio–alto. Requiere gestionar intensidades, modular ataques directos, sostener un ritmo emocional ascendente y mantener carisma incluso en la furia.
La dificultad mayor está en evitar el grito plano y construir capas: indignación → ironía → presión → amenaza → aparente calma → estocada final.

Edad y rango interpretativo

Ideal: 35–60 años.
El personaje encarna autoridad, experiencia y desgaste profesional; necesita presencia y madurez escénica.

Registros actorales que permite mostrar

  • Ira controlada y descontrolada
  • Sarcasmo y humor oscuro
  • Seguridad y vulnerabilidad velada
  • Poder y manipulación
  • Carisma y capacidad de liderazgo
  • Cinismo vs. verdad incómoda
  • Capacidad oratoria (tipo discurso judicial)

Tipo de casting donde funciona mejor

  • Casting de drama con personajes fuertes, líderes o figuras de poder.
  • Papeles de jefes, entrenadores, políticos, abogados, militares, CEOs, etc.
  • Casting de antagonistas carismáticos o personajes de moral ambigua.
  • Muestras actorales donde se pide intensidad emocional y presencia.

A quién puede ser útil

  • Actores que necesitan mostrar autoridad, agresividad inteligente o capacidad de réplica.
  • Perfomer con buena capacidad vocal y proyección.
  • Actores que quieran demostrar control de ritmo, pausa y retórica.

Tema central

La hipocresía institucional: el entrenador denuncia que la directiva predica valores mientras oculta comportamientos reprochables.

Temas secundarios

  • Moral doble y chantaje
  • El éxito deportivo vs. la ética
  • El poder y quién lo posee en realidad
  • La presión por ganar títulos
  • La manipulación desde la verdad incómoda
  • La honestidad brutal frente a la imagen pública

Motivación profunda del personaje

Sobrevivir.
Quiere evitar ser despedido y sabe que su única arma es exponer la hipocresía de los directivos.
Pero también hay una motivación íntima: validar su método, su identidad y su autoridad.
Su furia nace tanto del miedo como del ego herido.

Subtexto clave

  • “No solo lo hice… también vosotros lo hacéis. Y si yo caigo, caéis conmigo.”
  • “Yo he ganado el título; sin mí no sois nada.”
  • “No podéis echarme porque tengo información que os destruye.”
  • “Mi pecado es menor que el vuestro.”
  • “No soy un monstruo, soy práctico. Vosotros sois hipócritas.”

Circunstancias dadas

  • Acaba de ganar un título importante y aun así lo citan para reprenderlo.
  • Está frente a una junta que lo juzga, pero él sabe que ellos han hecho lo mismo o peor.
  • El riesgo de despido es real.
  • Usa información comprometedora para defenderse.
  • La situación es tensa, casi como un interrogatorio militar (de ahí la referencia a Código rojo).
  • Se siente solo contra todos, pero en una posición moralmente ventajosa.

Propuesta física

  • Inicio rígido, postura militar, contención corporal.
  • A medida que avanza, expansión del cuerpo, invade el espacio, señala, se inclina hacia el público/imaginarios directivos.
  • Uso calculado de silencios mirando uno a uno a los “acusados”.
  • Final más controlado, con una fría seguridad, casi un “checkmate”.

Es un monólogo ideal para trabajar el cuerpo en la ira sin perder precisión.

“Beat” o mapa emocional

(Una propuesta dramatúrgica posible)

  1. Explosión inicial → “¡Sí, ordené un código rojo!” (Ira justificada)
  2. Exaltación del triunfo → orgullo, victoria deportiva (Euforia)
  3. Desprecio hacia los directivos → “malditos hipócritas” (Ataque frontal)
  4. Desmonta sus argumentos → tradición, valores… (Ironía, sarcasmo)
  5. Justificación personal → “yo soy así y no voy a cambiar” (Afirmación identitaria)
  6. Amenaza velada → menciona uno por uno a los directivos que también “van de putas” (Manipulación / chantaje emocional)
  7. Control final → calmado, seguro: “¿Se lo dicto yo?” (Dominación, victoria moral)

¿Se puede adaptar al género femenino?

Sí, perfectamente. El género no es esencial para el conflicto dramático. La autoridad y la moral hipócrita funcionan con un personaje femenino igual o incluso más poderosamente.

¿Qué habría que modificar?

Muy poco:

  • Cambiar concordancias (“la entrenadora”, “señora Van Hareen”).
  • Ajustar referencias a la percepción de género en el deporte si se desea, aunque no es necesario.
  • El chantaje sigue funcionando exactamente igual: mujeres directivas también pueden ocultar vidas privadas conflictivas.

¿Cómo funcionaría interpretado por una actriz?

  • Gana capas: una mujer en posición de poder enfrentándose a una junta mayoritariamente masculina introduce un subtexto adicional (misoginia, necesidad de demostrar autoridad, prejuicios).
  • Puede incluso reforzar el tema: una mujer que usa la verdad para defender su puesto en un entorno hostil se vuelve aún más dramático y contemporáneo.
  • El contraste entre género y agresividad argumentativa puede potenciar la fuerza del monólogo.
Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.