dramaturgo
Dramático contenido · Duración aproximada: 1:20–1:45 min · Edad: 30–55
Un monólogo que arranca como una simple observación en un bar y se convierte en el relato de una experiencia vivida. Ideal para trabajar ironía, relato y giro final.
Inés está preocupada porque Laura, su nueva compañera en la cadena de montaje de la fábrica, tiene una vida triste y aburrida. El viernes por la noche, la saca para que se divierta y conozca gente. Inés y Laura están sentadas junto a la barra de un bar. Inés busca con la vista algún hombre interesante para Laura.
Laura: (refiriéndose al último hombre que le ha señalado Inés) Te refieres a ese de ahí, el de la americana oscura… Sí, es guapo, y parece simpático, divertido, pero… no. (Segura de lo que dice) Conozco a esa clase de hombres: Son hombres encantadores que luego resultan tener una cara oculta. Son hombres que ahora te sacan a bailar y te hace flotar por la pista como si fueras la princesa de una monarquía europea, luego te llevan afuera y te dicen las cosas más bonitas del mundo a la luz de la luna, te acompañan a tu casa y te respetan, te sonríen, y se marchan elegantemente, y eso hace que los desees con todas tus fuerzas, y empiezas a contar los minutos para que llegue el viernes siguiente y puedas verlos de nuevo, temiendo que quizá estén con otra chica, pero no, están aquí, en el mismo sitio, esperándote con un ramo de flores que lleva escrito tu nombre dentro, y les besas, y les pides que te lleven a sus casas, y hacéis el amor, y os decís que queréis pasar el resto de vuestra vida juntos, y lo dejas todo por ellos, os casáis, y… meses después, una noche, cuando te preocupas porque es tarde y aún no ha vuelto a casa, pasas por delante de un bar y los encuentras bailando con un chica cualquiera a la que mira como si fuera la princesa de una monarquía europea… (Se vuelve hacia Inés) Se llama Ignacio, es mi exmarido. Si te apetece sentirte como una princesa, hoy… (invitándola a salir a bailar)
El monólogo se construye como un relato que parece general pero es profundamente personal. Laura no está opinando: está reconstruyendo una experiencia vivida que reconoce en el presente. La clave está en ese desplazamiento, en cómo el discurso pasa de lo genérico a lo íntimo sin cambiar de tono.
Funciona especialmente bien si la actriz sostiene la seguridad inicial y deja que el relato avance sin subrayar el giro. El impacto aparece cuando se revela que no es teoría, sino memoria. Ahí cambia todo sin necesidad de cambiar nada.
No es una teoría: es algo que ya ha pasado.
Conviene no empezar desde el dolor. Laura habla con claridad, incluso con cierta serenidad. No está desbordada: está convencida. Si se arranca desde la herida, el monólogo pierde su recorrido y se vuelve plano.
El trabajo está en sostener el relato como si fuera casi una explicación didáctica. Cuanto más natural y más “normal” suene todo, más inquietante resulta. El giro final no debe interpretarse como revelación, sino como una simple precisión.
La última frase abre una ambigüedad muy útil: no es solo advertencia, también es invitación. Ahí aparece la complejidad del personaje y el punto donde el monólogo deja más huella.
Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde aparece desarrollado como herramienta pensada para el trabajo real en ensayo, casting y videobook.
Si quieres trabajar diálogos (textos para 2 intérpretes), tienes escenas de libre disposición en el Laboratorio Dramático.

(responde Marc Egea)
¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.
¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.
¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.
¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.
¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.
