Un monólogo para casting de Marc Egea: una actriz ensaya en el escenario

PARA ACTRIZ

Conozco a esa clase de hombres

Laura rechaza al hombre que le señala su compañera. Al explicar por qué, un retrato aparentemente general va dejando ver una experiencia propia.

Drama

Una mujer conversa con su compañera de trabajo en un bar

Edad

Personaje adulto que ha estado casado; admite distintas edades de interpretación.

Duración

2:15 min – 3:15 min, aproximadamente.

Duración orientativa estimada, con margen para las transiciones del relato, la vuelta hacia Inés y la invitación final.

Qué puedes trabajar con este monólogo

Ritmo y repetición

Encadenar las etapas de una seducción hasta cambiar el sentido de la imagen de la princesa.

Dosificar una revelación

Pasar de «esa clase de hombres» a una experiencia y un nombre concretos.

Situación

Inés está preocupada por la vida triste y aburrida de Laura, su nueva compañera en la cadena de montaje de una fábrica. Un viernes por la noche la lleva a un bar para que se divierta y conozca gente.

Inés y Laura están sentadas junto a la barra de un bar. Inés busca con la vista algún hombre interesante para Laura.

Laura: (refiriéndose al último hombre que le ha señalado Inés) Te refieres a ese de ahí, el de la americana oscura… Sí, es guapo, y parece simpático, divertido, pero… no. (Segura de lo que dice) Conozco a esa clase de hombres: Son hombres encantadores que luego resultan tener una cara oculta. Son hombres que ahora te sacan a bailar y te hace flotar por la pista como si fueras la princesa de una monarquía europea, luego te llevan afuera y te dicen las cosas más bonitas del mundo a la luz de la luna, te acompañan a tu casa y te respetan, te sonríen, y se marchan elegantemente, y eso hace que los desees con todas tus fuerzas, y empiezas a contar los minutos para que llegue el viernes siguiente y puedas verlos de nuevo, temiendo que quizá estén con otra chica, pero no, están aquí, en el mismo sitio, esperándote con un ramo de flores que lleva escrito tu nombre dentro, y les besas, y les pides que te lleven a sus casas, y hacéis el amor, y os decís que queréis pasar el resto de vuestra vida juntos, y lo dejas todo por ellos, os casáis, y… meses después, una noche, cuando te preocupas porque es tarde y aún no ha vuelto a casa, pasas por delante de un bar y los encuentras bailando con un chica cualquiera a la que mira como si fuera la princesa de una monarquía europea… (Se vuelve hacia Inés) Se llama Ignacio, es mi exmarido. Si te apetece sentirte como una princesa, hoy… (invitándola a salir a bailar)

Claves escénicas

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La acumulación recorre una relación, no una lista de defectos.

Baile, despedida respetuosa, espera, flores y matrimonio construyen primero el atractivo de esos hombres. Las conjunciones enlazan etapas cada vez más comprometidas. Se puede explorar qué recuerda o revive Laura en cada tramo sin reducir todo a la desconfianza que ya expresa al comienzo.

La misma imagen de la princesa cambia de destinataria.

Primero explica cómo se siente quien recibe el cortejo; después describe la mirada del hombre hacia otra chica. La repetición permite que el encanto inicial adquiera otro sentido. No exige caricaturizar el baile ni representar físicamente cada acción narrada.

Laura habla con seguridad antes de explicar de dónde viene.

La acotación «Segura de lo que dice» es expresa. Al final, «es mi exmarido» da fundamento personal a esa seguridad y reubica el relato. La actriz puede conocer ese dato desde el inicio sin necesitar anunciarlo con gestos añadidos ni retrasarlo más allá de donde está escrito.

La vuelta hacia Inés devuelve la historia al bar de esta noche.

El texto indica volverse hacia ella e invitarla a salir a bailar. Ese cierre puede explorarse como advertencia, ironía amarga o una manera de cederle la elección. No establece que Inés acepte ni que Laura quiera volver con Ignacio.

Para explorar la escena

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Distinguir lo que se gana y lo que se arriesga en cada etapa del relato.

En una copia, señalar el baile, la espera, el reencuentro, la entrega y el descubrimiento. Recorrerlos atendiendo a cómo crece la implicación de quien se enamora, conservando la seguridad indicada y todas las palabras. Comparar el resultado con una pasada que mantenga la misma distancia durante todo el relato.

Probar dos formas de dirigir la última invitación a Inés.

Manteniendo la vuelta hacia ella y la invitación acotadas, explorar una pasada que busque advertirla y otra que le deje la decisión con ironía. Observar cómo cambia la última aparición de «princesa», sin añadir una respuesta ni escenificar un baile que el texto no llega a mostrar.

¿Quién hay detrás de estos monólogos?

Marc Egea, dramaturgo

Escribo teatro desde 2004 y mis obras se han representado en más de veinte países. Estos monólogos son una parte de mi trabajo. Si buscas un texto para montar, puedes explorar mi repertorio de obras originales, adaptaciones y microteatro.

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