
PARA ACTRIZ
No hay problema
Valeria quiere aclarar qué significa «no hay problema». Sus ejemplos dejan bastante claro el problema de utilizar esa frase.
Comedia
Una mujer aclara una expresión durante una conversación seria con su pareja
Edad
Personaje adulto con varias relaciones anteriores; admite distintas edades de interpretación.
Duración
2:15 min – 3:30 min, aproximadamente.
Duración orientativa estimada, con margen para los ejemplos, el pensamiento y las comprobaciones de comprensión.
Qué puedes trabajar con este monólogo
Ritmo y repetición
Dar un valor distinto a cada aparición de la misma fórmula.
Doble lectura
Sostener la distancia entre las palabras y lo que Valeria espera que se entienda.
Situación
Valeria interrumpe una conversación seria con su chico para explicar que «no hay problema» no siempre expresa conformidad. Recurre a propuestas que recibió de parejas anteriores.
El monólogo
Valeria: Un momento. «No hay problema» no significa que no haya problema, «No hay problema» significa «No hay problema» solamente. ¿Entiendes?… (el chico no entiende, ella explica) Hace una eternidad, el chico con el que estaba saliendo —y llevábamos años saliendo— me propuso tener hijos y yo le respondí «no hay problema». Otro chico con el que salí después habló de adoptar un niñito de África —para hacer un bien al mundo— y yo le dije «no hay problema» (acompaña la frase con un gesto que significa: «¿entiendes?»). Mi siguiente novio me propuso comprar una casa juntos —que nos hipotecáramos juntos— y yo le dije «no hay problema». Y el siguiente novio que tuve me salió con que teníamos que irnos a vivir a Escocia —porque él era de Escocia— y yo le contesté, «no hay problema»… Y aquí me tienes —así me conociste—: sin hijos, sin casa y sin haber pisado nunca Escocia… porque no me gustan los niños, la idea de hipotecarme me aterra y Escocia me parece deprimente por lo poco que he visto en fotografías. Y lo cierto es que no les mentía cuando les contestaba aquello. Sí, pude haberles dicho: “creo que esto no está funcionando», “igual me estoy cansando de ti”, “quizá deberíamos terminar”, pero… no sé, siempre me ha incomodado contrariar y… (pensando) quizá esperaba que, de alguna manera, ellos detectaran eso en mi tono de voz, no sé… Pero no mentía. Porque «No hay problema» no significa que no haya problema, «No hay problema» significa «No hay problema» y nada más, nada… es como callar y esperar que todo se vaya poniendo en su sitio de puro evidente. ¿Entiendes? (el chico no entiende) ¿Te lo vuelvo a explicar? No hay problema. No, no, tranquilo, te lo explico otra vez, no hay problema.
Claves escénicas
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Para explorar la escena
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¿Quién hay detrás de estos monólogos?
Marc Egea, dramaturgo
Escribo teatro desde 2004 y mis obras se han representado en más de veinte países. Estos monólogos son una parte de mi trabajo. Si buscas un texto para montar, puedes explorar mi repertorio de obras originales, adaptaciones y microteatro.

