Un monólogo para casting de Marc Egea: una actriz ensaya en el escenario

PARA ACTRIZ

No hay problema

Valeria quiere aclarar qué significa «no hay problema». Sus ejemplos dejan bastante claro el problema de utilizar esa frase.

Comedia

Una mujer aclara una expresión durante una conversación seria con su pareja

Edad

Personaje adulto con varias relaciones anteriores; admite distintas edades de interpretación.

Duración

2:15 min – 3:30 min, aproximadamente.

Duración orientativa estimada, con margen para los ejemplos, el pensamiento y las comprobaciones de comprensión.

Qué puedes trabajar con este monólogo

Ritmo y repetición

Dar un valor distinto a cada aparición de la misma fórmula.

Doble lectura

Sostener la distancia entre las palabras y lo que Valeria espera que se entienda.

Situación

Valeria interrumpe una conversación seria con su chico para explicar que «no hay problema» no siempre expresa conformidad. Recurre a propuestas que recibió de parejas anteriores.

Valeria: Un momento. «No hay problema» no significa que no haya problema, «No hay problema» significa «No hay problema» solamente. ¿Entiendes?… (el chico no entiende, ella explica) Hace una eternidad, el chico con el que estaba saliendo —y llevábamos años saliendo— me propuso tener hijos y yo le respondí «no hay problema». Otro chico con el que salí después habló de adoptar un niñito de África —para hacer un bien al mundo— y yo le dije «no hay problema» (acompaña la frase con un gesto que significa: «¿entiendes?»). Mi siguiente novio me propuso comprar una casa juntos —que nos hipotecáramos juntos— y yo le dije «no hay problema». Y el siguiente novio que tuve me salió con que teníamos que irnos a vivir a Escocia —porque él era de Escocia— y yo le contesté, «no hay problema»… Y aquí me tienes —así me conociste—: sin hijos, sin casa y sin haber pisado nunca Escocia… porque no me gustan los niños, la idea de hipotecarme me aterra y Escocia me parece deprimente por lo poco que he visto en fotografías. Y lo cierto es que no les mentía cuando les contestaba aquello. Sí, pude haberles dicho: “creo que esto no está funcionando», “igual me estoy cansando de ti”, “quizá deberíamos terminar”, pero… no sé, siempre me ha incomodado contrariar y… (pensando) quizá esperaba que, de alguna manera, ellos detectaran eso en mi tono de voz, no sé… Pero no mentía. Porque «No hay problema» no significa que no haya problema, «No hay problema» significa «No hay problema» y nada más, nada… es como callar y esperar que todo se vaya poniendo en su sitio de puro evidente. ¿Entiendes? (el chico no entiende) ¿Te lo vuelvo a explicar? No hay problema. No, no, tranquilo, te lo explico otra vez, no hay problema.

Claves escénicas

Pulsa la frase o el signo + para desplegar la explicación

Los ejemplos muestran una respuesta común a proyectos muy diferentes.

Hijos, adopción, hipoteca y Escocia acumulan el contraste entre lo que le proponían y lo que deseaba. Cada caso puede tener un peso propio sin inventar la historia completa de esos novios.

Valeria afirma que no mentía, aunque no decía lo que quería.

Su explicación se apoya en esperar que los otros detectaran el desacuerdo por el tono. Se puede explorar esa convicción junto con la incomodidad de contrariar, sin reducir todo a una manipulación plenamente consciente.

La explicación se convierte en una nueva prueba del mismo problema.

El chico sigue sin entender y Valeria termina repitiendo la fórmula. El final no aclara automáticamente si quiere dejarlo: vuelve a poner al interlocutor y al público ante la dificultad que acaba de describir.

Para explorar la escena

Pulsa la frase o el signo + para desplegar la explicación

Explorar matices de la fórmula dentro de cada ejemplo.

Ensaya sus apariciones con distintos impulsos compatibles con la situación: evitar conflicto, ganar tiempo o quitar importancia. Después recorre el texto completo y conserva lo que haga legible la diferencia entre intención y palabras.

Dejar que no ser comprendida afecte a la explicación.

Trabaja con un punto fijo para el chico y atiende a las dos indicaciones de incomprensión. Compara si te llevan a simplificar, insistir o buscar otra cercanía, sin añadir respuestas verbales.

¿Quién hay detrás de estos monólogos?

Marc Egea, dramaturgo

Escribo teatro desde 2004 y mis obras se han representado en más de veinte países. Estos monólogos son una parte de mi trabajo. Si buscas un texto para montar, puedes explorar mi repertorio de obras originales, adaptaciones y microteatro.

Descubre más desde Marc Egea

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo