Monólogo para casting · Actriz

Un portazo

Duración50 sg – 1:30 min Edad30–50 años TonoCómico irónico TrabajaIronía · Ritmo verbal · Control

Gratis · sin pedir permiso · para casting, reel o clase

Sinopsis

Una escritora recién descubierta atiende por teléfono a quien antes la ignoró y convierte su agenda llena en una venganza exquisitamente educada.

el monólogo

Sofía: (hablando por teléfono) ¿Que yo te iba a dar un portazo ahora? Pero qué dices, estoy contentísima de que me hayas llamado por fin, no sabes la alegría que me da oírte. Déjame ver cuándo podemos quedar para esa entrevista… Dices la semana que viene… Uhm… Un momento, que miro en la agenda, pongo el altavoz (consultando la agenda en el móvil): El lunes tengo promoción todo el día; el martes entrevistas por la mañana y una conferencia por la tarde; el miércoles viajo, que me han invitado a un coloquio muy bonito por la tarde –un coloquio de escritoras–, el jueves vuelvo pero es el cumpleaños de mi madre –eso es sagrado, iremos todos los hermanos a no sé qué movida que han preparado–; el viernes me ha dicho mi representante que me lo reserve entero porque seguramente se va a concretar algo gordo –ahora tengo representante, ya ves, qué cosas–, el sábado tengo sesión de fotos –fotos, sí, yo, con este careto–, y el domingo es la gala de los premios Magnus, que tengo la novela nominada, bueno, ya sabes –quién me lo iba a decir hace seis meses, que nadie la conocía, nadie me hacía puñetero caso–… No vayas a pensar ahora que no quiero quedar contigo, es que lo tengo todo lleno, ya lo ves; tu blog de libros me encanta, es muy mono, ¿cómo se llamaba? ¿”Charlando con escritoras”? ¿”Un café con escritoras”? ¿”Escritoras y un café?” , ¿”El rincón de las escritoras y el café”?…

Cómo funciona en escena

Este monólogo funciona cuando la actriz no lo plantea como una agresión frontal, sino como una cortesía afilada. Sofía no grita, no insulta, no se descompone: disfruta. Lo interesante es ver cómo esa amabilidad exagerada va revelando, frase a frase, una vieja herida y una pequeña venganza perfectamente controlada.

La pieza se sostiene sobre un contraste muy claro: la voz parece encantadora, pero el contenido está lleno de pullas, recuerdos y superioridad recién conquistada. Ahí está el placer del texto. La actriz tiene que hacer convivir entusiasmo aparente y resentimiento real sin que una cosa anule la otra.

Además, este monólogo permite trabajar ritmo oral, precisión irónica y un subtexto muy reconocible. No necesita grandes explosiones: necesita inteligencia, control y placer en el detalle.

  • Permite trabajar ironía sin caer en la caricatura.
  • Da juego a la sonrisa verbal y al veneno elegante.
  • Funciona bien para mostrar control, presencia y matiz.
  • Tiene un remate final muy eficaz si se administra con sutileza.

No le da un portazo: le sonríe mientras se lo da.

Trabajar el texto

Conviene empezar desde una alegría aparentemente sincera. Si desde la primera frase ya se nota demasiado la mala leche, el monólogo pierde finura. Lo mejor es que el veneno vaya apareciendo poco a poco, envuelto en entusiasmo, naturalidad y detalles aparentemente inocentes.

La agenda no debe decirse como una lista muerta. Cada entrada tiene una pequeña función dramática: mostrar éxito, mostrar movimiento, mostrar que ahora Sofía importa. No está informando de horarios: está construyendo, delante de la otra persona, la imagen de una vida que por fin despega.

También conviene afinar mucho el tono con que recuerda el pasado reciente. Ese “nadie la conocía, nadie me hacía puñetero caso” no es solo información: es la grieta emocional que alimenta toda la escena. Si eso no aparece, el texto se queda en simple exhibición de agenda ocupada.

El final gana mucho cuando no se subraya de más. La confusión fingida con el nombre del blog tiene que sonar casi ligera, casi distraída. Ahí está el verdadero portazo: no en levantar la voz, sino en demostrar que ahora ella puede permitirse olvidar a quien antes la ignoró.

Otros monólogos que pueden interesarte

El libro

El libro de los monólogos para casting

Todos los monólogos, ordenados y clasificados, acompañados de completas fichas de trabajo para sacarles el máximo partido.

Más información →
¿Buscas también diálogos?

Laboratorio Dramático

Escenas breves para 2 intérpretes, construidas sobre un mecanismo dramático concreto. Para entrenamiento actoral, reels y castings.

Ir al Laboratorio →

Preguntas frecuentes

¿Este monólogo es gratis?

Sí. Todos los monólogos de esta web son gratuitos y de libre disposición. Puedes usarlos sin coste alguno.

¿Puedo usarlo en un casting sin pedir permiso?

Sí. No hace falta pedir permiso para utilizar este monólogo en audiciones, pruebas de acceso o castings.

¿Puedo grabarlo para mi videobook o redes sociales?

Sí. Puedes grabarlo para tu videobook o reel y subirlo a redes sociales, o emplearlo como herramienta de entrenamiento actoral.

¿Tengo que mencionar al autor?

No es obligatorio, pero se agradece. Si publicas un vídeo, puedes citar a Marc Egea o enlazar a esta web.

¿Es un monólogo original?

Sí. Es un texto original y poco conocido, escrito por Marc Egea para casting, lo que te permite construir una propuesta propia sin las comparaciones de un monólogo famoso.

Quién hay detrás de estos monólogos

Marc Egea, dramaturgo

Llevo más de 20 años escribiendo para el escenario, con textos representados en España y América Latina. Estos monólogos son solo una parte de mi trabajo: si buscas textos para montar, en mi catálogo encontrarás obras de teatro completas, adaptaciones de clásicos y piezas de microteatro.

,

Compartir

Descubre más desde Marc Egea

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo