SUPERPODER (una comedia para-normal)

Marc Egea

«Un libro canalla. Hilarante. Transgresor. Inquietante.»

256 páginas

Género: Humor negro, Thriller sobrenatural

«SUPERPODER es un libro difícilmente clasificable. Por lo pronto tiene una portada de comic, pero no es un comic, es teatro. Pero se lee como una novela, aunque más ágilmente, porque va directo al grano –porque carece de descripciones, de digresiones, de párrafos–. SUPERPODER es una lectura canalla. Hilarante. Transgresora. Inquietante. Queriendo gustar. Romper. Se diría que ha sido diseñada para la generación Youtube. Una locura. Un soplo de aire fresco. Una deliciosa sorpresa.»

Buck Richman, del prólogo de SUPERPODER

SINOPSIS

La pequeña editorial de Jake y Candy Wallace recibe un ultimátum del Banco: o pagan lo que deben o les cierran el negocio. Para poder pagar, Jake emprende la heroica tarea de escribir él mismo un best seller. El problema es que Jake jamás ha escrito nada. Esto hará que afloren tensiones matrimoniales que sacarán a relucir los más íntimos y paranormales secretos de la pareja.

De regalo, el libro incluye los 2 primeros capítulos de «MIENTRAS NO ESCRIBO» (On watching), todavía inédito

RESEÑA EN BABELIO.COM

de Soraya Murillo

Maravillosa obra

“Superpoder (una comedia para- normal)” es una metaficción que engloba gran parte del imaginario de Stephen King y lo desarrolla en una divertida y a la vez trágica obra de teatro.

Los ingredientes del cocktail no pueden ser más brutales y prometedores. La acción transcurre en el año 1974 en distintas localizaciones del municipio ficticio de Ellentown (Estados Unidos). Allí, una pequeña editorial es llevada por el impulsivo Jake y su mujer, la dulce e idealista Candy, que habla y viste igual que Jackie Kennedy y esconde un secreto… Este peculiar matrimonio recibe un ultimátum del Banco: o pagan lo que deben o les cierran el negocio. Para poder hacer frente a esa deuda, el propio Jake emprende la heroica tarea de escribir él mismo un best seller. El problema es que Jake jamás ha escrito nada. Esto hará que afloren tensiones matrimoniales que sacarán a relucir los más íntimos y paranormales secretos de la pareja y de su enigmático hijo.

Aquí, el mundo de la cultura popular está puesto patas arriba en esta desopilante trama repleta de referencias a la obra de Stephen King, los cómics de superhéroes y el terror setentero, exponiéndose una reflexión sobre el poder de la escritura. Al estar pensada como obra teatral surgen infinitas posibilidades de puesta en escena y de interacción con el público. Hay momentos en que te partes de risa con los diálogos de Jake y Candy (como cuando la mujer, leyendo la carta del banco, alarma a su marido ante el dinero reclamado y ella misma le pregunta extrañada por qué les exige eso el banco, si ellos no le han hecho nada). De verdad, hay escenas tremendas. Otras ocurren en el bar, entre Jake y el barman Larry, un hombre tranquilo que en apariencia inspira confianza, pero…

Luego tendremos los diálogos de Candy con el Doctor Bannister, el psiquiatra que visita cuando siente que su marido, desde que empezó a escribir la novela, ya no es el mismo, es más violento, también curiosamente desde que habla con ese simpático barman… ¿Os recuerda algo ese personaje-escritor a quien el carácter le va cambiando? Recordad que nuestro autor Marc Egea homenajea dentro de la propia ficción la inspiración en la que King escribiera algunas de sus primeras y más celebradas obras.

Por si todo esto pareciera poco todavía nos queda alguien más en escena. Un joven con gafas gruesas, camisa de leñador cuyo aspecto se parece mucho al del típico asesino de película de los años setenta. Lleva una caja en sus manos y espía las vidas del matrimonio ¿Con qué fin? ¿Quién es?

Sí, la portada es de un comic, pero es una obra de teatro y a la vez se lee como una novela ¿Es o no es original? Estamos ante un libro que nos habla de la inspiración para la creación literaria, de las relaciones de pareja, del mundo editorial y sobre todo… muy sobre todo nos habla de los sueños rotos y de la pulsión asesina. Es frenética, rápida, y terrorífica (en sus posibilidades)… porque, según vas avanzando y entendiendo hacía que obra de King se ven reflejados estos personajes, comienzas a sentir un escalofrío recorriéndote la columna vertebral.

Una historia divertida y con mucho misterio debajo de su superficie argumental… Sólo es tarea del lector el rascar en la superficie y descubrir todo lo oculto que nos ofrece el autor.

Ahora, amigo lector, me toca sorprenderte contándote sobre el prólogo escrito por el mismísimo Buck Richman. Sí, sí el autor de “On Watching”. ¿Que no lo conocéis? Pues más motivos para adentraros en este libro porque al final encontraréis los dos primeros capítulos de “On Watching”. ¿Todavía no sabéis de qué hablo? Bueno soy reseñadora, no estoy aquí para desvelarlo todo…
Vais a pasar maravilloso rato de lectura y, si sois fans del autor Stephen King, desatareis ese poder orgásmico que lleváis dentro. Doscientas páginas de esta pieza teatral que se lee en un suspiro. Y es que la calidad siempre ha sido como una gota de buen veneno.
Hay escritos que te sorprende que no salgan editados en una buena editorial. Éste es uno de ellos.

¡Luces fuera… damas y caballeros… disfruten la función!

https://es.babelio.com/livres/Egea-SUPERPODER-Una-comedia-para-normal/138779/critiques/161302

«Voy a desatar ese poder orgásmico que llevo dentro»

PRÓLOGO, de Buck Richman

Cuando la editorial Watergate Books anunció que iba a lanzar mi libro “On watching”, editores de varios países quisieron apostar también por él. Luego supe, por mi agente, que asignaron la traducción española a un dramaturgo barcelonés llamado Marc Egea.

Conocí a Marc Egea mediante el habitual intercambio de mails entre traductor y autor. Al principio, nuestros correos versaban sobre aspectos relacionados con la traducción de “On watching”, pero poco a poco fueron derivando hacia temas de actualidad, de Historia, de conspiración… Conservo el agradable recuerdo de haber intercambiado larguísimas secuencias de mails en las que, sin darnos cuenta, acabábamos arreglando el mundo desde nuestros teclados. Podríamos decir que nuestra relación profesional derivó rápidamente en una relación de complicidad, por no decir de amistad.

Un día, Marc me contó entre bromas que había empezado a escribir una obra teatral inspirada en mi “On watching”. Una comedia, dijo.

Yo no le creí. Porque “On watching” habla de sucesos siniestros, dramáticos. ¿Una comedia?

Semanas después, llegaba a mi bandeja de entrada un documento titulado “SUPERPODER”. La versión Marc Egea de “On watching”. Era el 15 de enero de 2019. Recuerdo bien la fecha porque ese mismo día, fatídicamente, ocurrió lo que muchos quizá ya saben: que Watergate Books quebró y mi “On watching” quedó sepultado entre las ruinas de aquella centenaria editorial.

Al llegar la noche, con el ánimo por los suelos, aún tenía una tarea que hacer. Abrí “SUPERPODER”. Lo hice por cortesía, por amistad, aunque con bastantes dudas. ¿Qué esperaba encontrar? No lo sé. ¿Qué encontré?

Solo les diré que una hora más tarde estaba enviando un mail de vuelta a Marc con una sola frase: “¡¡Tienes que publicar esto!!”

“SUPERPODER” es un libro difícilmente clasificable, dejo que sean ustedes quienes le pongan etiquetas. Por lo pronto, tiene portada de comic, pero no es un comic, es teatro. Pero se lee como una novela, aunque más ágilmente, porque va directo al grano –porque carece de descripciones, de digresiones, de párrafos–. “SUPERPODER” es una lectura canalla. Hilarante. Transgresora. Inquietante. Como nacida de la prisa. De las ganas. Queriendo gustar.  Romper. Se diría que ha sido diseñada para la generación Youtube. Una locura. Un soplo de aire fresco. Una deliciosa sorpresa…

También para mí.

Lean «SUPERPODER» mientras no puedan leer «On watching». No les cambiará la vida pero les alegrará el día, como me lo alegró a mí.

Buck Richman, Toronto, 28 de octubre de 2021