Ver mundo

Cómico mordaz · Duración aproximada: 45 s – 1:05 min · Edad: 25–45 años

Ver mundo

Una conversación aparentemente casual se convierte en un ajuste de cuentas elegante y preciso.


Texto del monólogo

Ana: Me dijo –¿no te lo conté nunca?–, me dijo: Eres muy guapa, eres encantadora, lo pasamos muy bien en la cama, pero… no te lo tomes a mal, pero… Dijo: No te quiero mentir: Lo que pasa es que no quiero atarme, quiero ir más allá, quiero conocer mundo –¡“mundo”!–, quiero estar con otras (alucina sólo de recordarlo). Eso me dijo. Cuando decía “guapa”, “encantadora”, el tío quería decir “estás buena”, “me pones”, pero, por lo visto: no lo suficiente. Muy bien. Pues, nada, ahí me quedé. Lo bueno del caso –el karma–: que la primera que se le cruzó –la primera–, ¡pam!, al altar: casado, dos hijos. Toma ya. La primera.

Me lo contó el sábado. ¿Cómo fue? Pues nada, de la manera más tonta. Estaba yo por ahí comprando, en el centro comercial, el sábado, y, oye, ¿a quién me encuentro? Al explorador. No lo conocí, te lo juro. Está más… Está menos… Yo salía de una tienda y él estaba sentado en los bancos esos que ponen para aparcar a los maridos. Tenía todo de bolsas…, y una cara de aburrimiento… Pues eso que me ve y se le ilumina la cara, y me dice: “¡Hola Ana, qué tal!”, besos, “¡Qué tal! ¡Qué bien te veo!”. El tío iba mirando hacia la tienda, así de reojo –tenía a la mujer dentro, comprando–.

Y nada, hablamos un poco y eso, y va y se me acerca y me dice: “Qué tal si nos vemos una tarde, tomamos una cerveza, y me cuentas con más calma, si quieres vamos a tu apartamento y…” Y le digo: “Y vemos mundo”. Y dice: “¡¡Sí!!”

“Mira Javi”, le dije. “Yo ahora podría decirte que eres guapo, que eres encantador, que lo pasábamos muy bien en la cama y que, venga, que sí, que lo pasaremos de puta madre en mi casa viendo mundo un rato”… pero es que… No puedo. No puedo porque las tardes las paso con un tío cojonudo que conocí hace dos meses en Tinder. No es mi novio, es solo un tío. Y no puedo porque –no te quiero mentir– porque no puedo: Te veo gordo, te veo viejo y, la verdad, tampoco lo pasamos tan bien en la cama. Al menos yo. (Sonrisa de fin de conversación)

(Ana se percata de algo) Te llaman. ¿Es tu mujer?


Cómo funciona en escena

Este monólogo es un ajuste de cuentas disfrazado de conversación ligera.

Empieza como recuerdo y termina como devolución exacta.

  • ironía clara
  • ritmo natural
  • precisión en el remate
  • control del subtexto

No va de vengarse. Va de devolver exactamente lo mismo.

Trabajar el texto

La clave es no anticipar el golpe.

Si desde el principio parece que va a vengarse, el monólogo pierde recorrido.

Funciona cuando parece que simplemente está contando algo.

El final debe caer limpio, sin subrayarlo.

Otros monólogos que pueden interesarte

  • Un portazo — si te interesa la venganza elegante, pero con más contención.
  • No hay problema — cuando buscas negación emocional en lugar de ajuste consciente.
  • Loca por escribir — si te interesa un discurso que deriva hacia lo inquietante.
  • Concursante solidaria — cuando quieres ironía pública, no confrontación íntima.

Sobre este monólogo

Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde aparece desarrollado como herramienta pensada para el trabajo real en ensayo, casting y videobook.

Si quieres trabajar diálogos (textos para 2 intérpretes), tienes escenas de libre disposición en el Laboratorio Dramático.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.