Primeras impresiones

Cómico naturalista · Duración aproximada: 50 s – 1:10 min · Edad: 25–40 años

Primeras impresiones

Una entrevista de trabajo se convierte en el retrato involuntario de una mujer que habla demasiado, enlaza ideas sin parar y deja ver más de la cuenta.


Texto del monólogo

Leticia es muy habladora. Demasiado. Está en una entrevista de trabajo para ver si se puede incorporar como camarera en un bar de copas.

Leticia: ¿Ricardo? Uh, Ricardo… Claro que sé quién es. Lo conocí en Playamar –no he vuelto a ir a Playamar, por cierto, y mira que me dio fuerte con Playamar al principio; la primera vez que fui, me encantó: las playas de arena fina, el agua cristalina, los bares… me enamoró, ¿verdad que es bonito Playamar?; luego seguí yendo y, tal como iba, ya, mmm (ya no le gusta tanto)… un día, me atracaron cuando paseaba por la calle, en Playamar, y no he vuelto a ir nunca más–. ¿Ricardo, me decías? Pues claro que sé quién es Ricardo. Qué casualidad. Ricardo. Acabó mal, ¿no? Mira, te voy a decir algo. Cuando lo vi por primera vez, me enamoró –así como te lo digo–, me enamoró. Qué carácter, qué personalidad. Es de esas personas que desprenden carisma, que podrían arrastrarte hasta el fin del mundo. Cuando lo vi por segunda vez, ya no fue para tanto. Cuando le vi por tercera vez pensé: “Pues vaya un tío más imbécil”, ¿verdad? En fin… La gente es imprevisible, la vida es imprevisible. Ahora no sé si estoy hablando demasiado. Es que, ¿sabes qué pasa?: Inspiras confianza. Sí. Eres de esas personas que en el primer minuto parece un viejo amigo, ¿sabes? Tienes un carácter, una personalidad… (le encanta) ¿no te lo habían dicho nunca? (Mira a su alrededor) Y este bar también me ha encantado, no lo conocía pero, me encanta, me veo trabajando aquí muchos años. (Termina) Bueno, pues nada. Si estás interesado en mí, soy una buena camarera, (señalando el currículum), ahí tienes mi teléfono (sonríe)


Cómo funciona en escena

Este monólogo funciona por desborde verbal. Leticia no intenta impresionar con un gran discurso: habla, se enreda, se desvía y deja que su necesidad de agradar la exponga sola.

La gracia está en que el texto no pide caricatura. Cuanto más natural parezca esa verborrea, más se ve la inseguridad del personaje y más nítida resulta la escena.

  • verborrea espontánea
  • simpatía ansiosa
  • cambios de foco constantes
  • falta de filtro con apariencia encantadora

La fuerza del texto está en dejar que la simpatía de Leticia revele, sin querer, todo lo que no sabe contener.

Trabajar el texto

La dificultad no está en “hacerla graciosa”, sino en sostener una naturalidad que se va pasando de vueltas. Si la actriz subraya demasiado la comicidad, Leticia pierde verdad.

Conviene trabajarlo desde alguien que quiere gustar, que necesita caer bien y que se va dejando llevar por la confianza que cree sentir. No hay cálculo, pero sí una exposición constante.

Es un monólogo especialmente útil para mostrar ritmo verbal, escucha imaginaria y capacidad de construir un personaje reconocible sin forzar el efecto cómico.

Otros monólogos que pueden interesarte

Si te interesa este tipo de desborde verbal con verdad reconocible, también pueden servirte estos otros monólogos:

  • Paciente cero — cuando buscas un relato que también crece por acumulación, pero desde una anécdota viral y no desde la necesidad de agradar.
  • Loca por escribir — si te interesa una voz que se embala y se expone sola, pero llevada hacia un territorio más oscuro e inquietante.
  • No hay problema — cuando quieres un personaje que se delata hablando, pero desde la contención aparente y no desde la verborrea expansiva.
  • Ver mundo — si buscas ironía y ajuste de cuentas, pero con más control y menos atropello verbal.

Sobre este monólogo

Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde aparece desarrollado como herramienta pensada para el trabajo real en ensayo, casting y videobook.

Si quieres trabajar diálogos (textos para 2 intérpretes), tienes escenas de libre disposición en el Laboratorio Dramático.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.