dramaturgo
Dramático-cómico confesional · Duración aproximada: 55 s – 1:15 min · Edad: 25–50 años
Una mujer intenta explicar a su pareja qué quiere decir realmente cuando dice “no hay problema”. Mientras lo aclara, descubre que está repitiendo exactamente el mecanismo que ha arruinado sus relaciones anteriores.
Valeria está teniendo una conversación con su chico, seria, y le interrumpe para aclarar algo.
Valeria: Un momento. «No hay problema» no significa que no haya problema, «No hay problema» significa «No hay problema» solamente. ¿Entiendes?… (el chico no entiende, ella explica) Hace una eternidad, el chico con el que estaba saliendo –y llevábamos años saliendo– me propuso tener hijos y yo le respondí «no hay problema». Otro chico con el que salí después habló de adoptar un niñito de África –para hacer un bien al mundo– y yo le dije «no hay problema» (acompaña la frase con un gesto que significa: «¿entiendes?»). Mi siguiente novio me propuso comprar una casa juntos –que nos hipotecáramos juntos– y yo le dije «no hay problema». Y el siguiente novio que tuve me salió con que teníamos que irnos a vivir a Escocia –porque él era de Escocia– y yo le contesté, «no hay problema»… Y aquí me tienes –así me conociste–: sin hijos, sin casa y sin haber pisado nunca Escocia… porque no me gustan los niños, la idea de hipotecarme me aterra y Escocia me parece deprimente por lo poco que he visto en fotografías. Y lo cierto es que no les mentía cuando les contestaba aquello. Sí, pude haberles dicho: “creo que esto no está funcionando”, “igual me estoy cansando de ti”, “quizá deberíamos terminar”, pero… no sé, siempre me ha incomodado contrariar y… (pensando) quizá esperaba que, de alguna manera, ellos detectaran eso en mi tono de voz, no sé… Pero no mentía. Porque «No hay problema» no significa que no haya problema, «No hay problema» significa «No hay problema» y nada más, nada… es como callar y esperar que todo se vaya poniendo en su sitio de puro evidente. ¿Entiendes? (el chico no entiende) ¿Te lo vuelvo a explicar? No hay problema. No, no, tranquilo, te lo explico otra vez, no hay problema.
Este monólogo no funciona por estallido, sino por descubrimiento. Valeria empieza intentando aclarar una frase y termina revelando, sin proponérselo, una forma de estar en el mundo.
La fuerza del texto está en que el conflicto no aparece de golpe. Va surgiendo mientras ella habla, como si pensara en tiempo real y llegara un poco tarde a lo que está diciendo.
Lo más importante no es lo que Valeria cuenta. Es el momento en que entiende que sigue haciendo lo mismo de siempre.
La dificultad está en no empujar el subtexto. Valeria no se sienta a confesarse: solo intenta explicarse. La verdad aparece mientras habla.
Si se interpreta desde una tristeza marcada o desde una comicidad demasiado visible, el monólogo pierde delicadeza. Funciona mejor cuando todo parece más sencillo de lo que en realidad es.
Es un texto útil para mostrar naturalidad, escucha interna y la capacidad de sostener un cambio pequeño pero decisivo sin subrayarlo.
Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde aparece desarrollado como herramienta pensada para el trabajo real en ensayo, casting y videobook.
Si quieres trabajar diálogos (textos para 2 intérpretes), tienes escenas de libre disposición en el Laboratorio Dramático.

(responde Marc Egea)
¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.
¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.
¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.
¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.
¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.
