Paciente cero

Cómico viral · Duración aproximada: 1:40–2:15 min · Edad: 20–50 años

Paciente cero

Una anécdota absurda se convierte en un fenómeno viral. Y quien la cuenta, sin querer, es el origen de todo.


Texto del monólogo

Rosa:  ¿Algo original?, ¿quieres oír algo original? (piensa un instante y de repente grita)“¡Ya he terminadooooooooo!” (su interlocutor alucina) Qué, te parece cualquier cosa menos original, ¿verdad? (confirma la impresión del interlocutor y luego le explica) La semana pasada fui a cenar con mis amigas –las amigas de toda la vida–, y –muy bien…–, y eso que después del postre, me levanto un momento y voy al baño –necesidades mayores–. Y nada, que estoy en el baño, y vienen mis amigas corriendo: “¡Venga, venga, el brindis!”. Y yo: “¡Un momento!”. A los treinta segundos vuelven a estar en la puerta: “¡Venga, venga, el brindis!”. Y yo: “¡¡Ya voy!!”. Y ellas: “¡¡Venga, date prisa!!” Y yo: “¡¡Que ya voy, un momento!!”. Y empiezan a aporrear la puerta. “¡¡Vengaaaaaa, vengaaaaaaa!!” Y yo: “¡¡Ya he terminadooooooooo!!”

Pues bueno, alguna grabó la escena –nada raro porque nos pasamos la noche grabándolo todo y enviándonos vídeos sin parar–. Eso que, al día siguiente, por la mañana, me llega un mensajito: “Mira esto”. Era el vídeo de lo del baño, pero solo el final, el momento en que digo “¡Ya he terminadooooooooo!”. Cinco segundos. Resulta –supongo– que alguno de los whatsapps se desvió y fue a parar a una amiga de una amiga que –supongo– recortó lo del «¡Ya he terminadooooooooo!» y lo subió a su TikTok o a su Instagram o ya no recuerdo dónde. El vídeo, a esa hora de la mañana, tenía… ¡cien mil visualizaciones! Alucina. Pues sólo era el principio. Por la tarde, el vídeo estaba en Youtube, X, Instagram… en todas partes. Y tenía millones de visualizaciones. Al día siguiente, daba igual dónde miraras: te lo encontrabas. Lo pusieron hasta en el informativo de la tele, ¡que me pilló comiendo en casa de mis padres! ¡Suerte que no se me veía la cara! Y entonces te das cuenta de que la gente está empezando a enloquecer: vas por la calle y oyes “¡Ya he terminadooooooooo!”, estás en el trabajo y los compañeros, los clientes “¡Ya he terminadooooooooo!” “¡Ya he terminadooooooooo!”. Todo el mundo, por cualquier cosa, “¡Ya he terminadooooooooo!” Entonces la gente se empezó grabar vídeos diciendo “¡Ya he terminadooooooooo!” y subiéndolos a internet, no aquí ¡en todas

partes! En Corea, en Canadá, Sudáfrica, Australia… “¡Ya he terminadooooooooo!” “¡Ya he terminadooooooooo!”(con varios acentos) Y luego los famosos: Jennifer Lopez, Leonardo di Caprio, Bill Gates –¿los has visto– “¡Ya he terminadooooooooo!” “¡Ya he terminadooooooooo!” Y lo máximo ya fue ayer, cuando, ¿lo viste?, cuando el Papa de Roma en no sé qué acto oficial va y lo suelta también: “¡Ya he terminadooooooooo! (está alucinando) Increíble (recuperando el tono) ¿Querías oír algo original? Pues ahí está –soy el paciente cero de esta epidemia viral– y ahora tú, cuéntame algo, yo “¡Ya he terminadooooooooo!”


Cómo funciona en escena

Este monólogo funciona por acumulación. Empieza como una anécdota mínima y crece hasta volverse desproporcionada.

La repetición es el motor: una frase sin importancia se convierte en fenómeno.

  • ritmo ágil
  • naturalidad contemporánea
  • crecimiento progresivo
  • humor por acumulación

Exhibición de frescura, de ritmo y de un humor lleno de asombro y saturación emocional.

Trabajar el texto

El error es forzar el humor. El texto ya lo tiene.

Funciona cuando se dice como si hubiera ocurrido exactamente así.

La progresión es clave: de lo cotidiano a lo absurdo sin cambiar de tono.

La repetición no es un chiste: es estructura.

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  • Un portazo — si te interesa la ironía fina y la doble capa, pero desde una venganza elegante y no desde viralidad ni exposición pública.
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  • Concursante solidaria — si quieres sátira social y exposición pública, pero con un discurso más frontal y reconocible que este.
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Sobre este monólogo

Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde aparece desarrollado como herramienta pensada para el trabajo real en ensayo, casting y videobook.

Si quieres trabajar diálogos (textos para 2 intérpretes), tienes escenas de libre disposición en el Laboratorio Dramático.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.