dramaturgo
Hoy me sumo a la corriente del microteatro y publico mi primera obra en ese formato.
Se trata de una obra para dos actores, que no requiere escenografía ni atrezzo, y tiene una duración inferior a 15 minutos. La obra está concebida para ser representada profesionalmente en espacios de microteatro, o, de manera aficionada, en escuelas o talleres de interpretación.
La obra ofrece un pulso entre un escritor solitario y un policía con pocos escrúpulos, y pretende recuperar -y homenajear- el viejo sabor de las novelas (y películas) negras de los años treinta. Su título es: La última novela del inspector Torres.
Si estás buscando escenas como esta para trabajar en ensayo o en clase, he ido reuniendo en el Laboratorio dramático una colección de diálogos breves pensados exactamente para eso: dos personajes, una situación clara y un mecanismo que obliga a actuar.
No son textos para leer, sino para ponerse en pie desde el primer momento. Escenas que funcionan por lo que ocurre —y por lo que no ocurre— entre los personajes.