Me casé

Cómico emocional · Duración aproximada: 1:15–1.35 min · Edad: 25–40 años

Me casé

Un monólogo muy vivo y muy jugable que mezcla entusiasmo, torpeza afectiva y humor. Ideal para trabajar relato, velocidad y el instante en que la euforia empieza a resquebrajarse.


Texto del monólogo

Eva ha regresado de un viaje por Estados Unidos con su novio. Y visita a su madre.

Eva: ¿Que me he casado, mami? ¿Quién te ha dicho eso? A ver, voy por orden. El viaje muy bien, todo muy bonito, Los Ángeles, San Francisco.. ahora, lo mejor, Las Vegas. Una locura, Las Vegas. Pues eso que la segunda noche, salimos del casino, fuimos a dar una vuelta en limusina y… Sí, mami, en limusina, es que ganamos en el casino. Gané yo. Pedro jugó a todo –a la ruleta, a las cartas, a todo– y no ganó nada y yo dije “Déjame a mí”, metí una moneda en una de esas máquina tragaperras, le di a la palanca –como en las películas, zas, zas– y, joder, se encendió una luz roja, sonó una alarma, como si fuera una sirena de la policía y empezó a caer dinero –no he dicho joder, mami, he dicho jolín…–. “Ostras”. Pensé: “Ostras, me la he cargado, qué he hecho”. Pero no. Era el premio gordo, mira tú. No habíamos recogido todo el dinero que ya teníamos a cuatro tíos ofreciéndonos todos los lujos que te puedes imaginar: espectáculos, ropa cara, suites, limusinas, cenas de lujo, de todo. Elegimos una limusina –rosa– y nos fuimos a dar una vuelta, como estrellas del rap. Champán, caviar, de todo. Y en estas que vimos una capilla, en una calle perdida, con luces de neón y eso, y Pedro me dice “¿Qué…? ¿Entramos?” Yo me acordé de ti –pensé: con lo le gustan a mi madre las bodas tradicionales, verdad, de blanco y todo eso– pero oye, entramos. Nos casamos. Y salimos. Nos casó Elvis Presley, mami. El testigo fue una señora gorda que pasaba por la calle. La invitamos a caviar –qué contenta se puso–. Y luego nos fuimos a dormir. Pues sí, es verdad, me casé. ¿Quién te lo ha dicho? Cómo vuelan las noticias –si acabo de llegar–. Pero no te importa, ¿verdad, mamá? No te importa… ¿verdad?…. ¿Mami?… (Sí le importa. Mucho)


Cómo funciona en escena

El monólogo funciona por la energía del relato. Eva entra contando una aventura disparatada, casi como si todavía siguiera dentro del viaje, y esa velocidad contagia al espectador. Todo parece ligero, divertido e impulsivo, y eso sostiene muy bien el texto.

Su fuerza está en el cambio final. Bajo el entusiasmo, lo que aparece es una hija que necesita desesperadamente la aprobación de su madre. Ese pequeño temblor afectivo al final reordena todo lo anterior y convierte la anécdota en algo mucho más humano.

  • Permite trabajar relato rápido sin perder claridad.
  • Da mucho juego para mezclar humor, ingenuidad y necesidad afectiva.
  • Funciona muy bien en actrices con ritmo verbal y verdad luminosa.
  • Deja una impresión de frescura, simpatía y buen cambio de tono.

Aquí la fiesta importa menos que la necesidad de que mamá diga que sí.

Trabajar el texto

La clave es no empezar pensando en el remate emocional. Eva está feliz, excitada, aún desbordada por la experiencia. Si la actriz arranca ya buscando la fragilidad del final, el monólogo pierde ligereza y recorrido.

Conviene sostener muy bien la narración de Las Vegas: el casino, la tragaperras, la limusina, Elvis, la señora desconocida. Todo eso debe sonar como algo que todavía la deslumbra. Cuanto más viva sea esa alegría, más nítido aparece después el vacío bajo la pregunta a la madre.

El final necesita caer sin exceso. No hace falta ponerse trágica. Lo importante es que por primera vez Eva deje de contar y empiece a escuchar. Ahí aparece el verdadero centro del monólogo.

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Sobre este monólogo

Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde aparece desarrollado como herramienta pensada para el trabajo real en ensayo, casting y videobook.

Si quieres trabajar diálogos (textos para 2 intérpretes), tienes escenas de libre disposición en el Laboratorio Dramático.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.