
PARA ACTOR
Loco por escribir
Carlos presenta una explicación de su conducta: aprendió a disfrutar copiando castigos. Su defensa acaba contando más de lo que convendría.
Comedia
Un acusado presenta su último alegato
Edad
Personaje adulto que recuerda su etapa escolar; admite distintas edades de interpretación.
Duración
2:00 min – 3:00 min, aproximadamente.
Duración orientativa estimada, con margen para el disfrute del recuerdo, el suspiro y el cierre sobre el abogado.
Qué puedes trabajar con este monólogo
Ritmo y repetición
Convertir una sucesión de castigos en una escalada de placer.
Revelación progresiva
Dejar que el pasado narrado desemboque en una consecuencia reciente.
Situación
Carlos culpa al sistema educativo de haberle enseñado a disfrutar del daño. Expone esa relación entre castigo y placer durante su último alegato.
El monólogo
Carlos: La culpa la tiene el sistema educativo. De joven —de más joven—, cuando hacía alguna trastada en el colegio, los profesores me castigaban mandándome copiar, —creo que esto ya no se hace, antes se hacía— copiar 50 veces “No maltrataré los lápices y los cuadernos de la escuela”. Después eran 100. 200 veces. Cumpliendo esos castigos descubrí el valor de la caligrafía porque tienes mucho tiempo para observar las letras. Luego fui descubriendo el valor de la composición, porque las frases no mantienen una columna recta, ¿saben?, sino que se contonean, y empecé a jugar con eso. Empecé a amar aquellos ejercicios —castigos, perdón—. Empecé a sentirme artista. (Disfrutando con el recuerdo) 500 veces “No maltrataré el mobiliario de la escuela”. 1000 veces. “No maltrataré a los compañeros de escuela”. 2000 veces. “Ni a los profesores”. 5000. Empecé a sentirme feliz solamente cuando copiaba. Y cuando se me terminaba el castigo, corría locamente a dañar algo, a alguien, lo que fuera. Y mientras hacia el daño empezaba a sentir placer porque sentía que anticipaba lo que me esperaba. Y así acabe disfrutando el propio hecho de dañar (Suspira). Si en lugar de mandarme copiar, mis profesores me hubiesen castigado con suspensos —por ejemplo—, hoy no estaría aquí. La culpa la tienen mis profesores. Es todo. Mi abogado me dijo que no empleara este último alegato para decir tonterías. Ya no es mi abogado. Y no se preocupe, no ha sido nada. Dicen que se recuperará. Los médicos. Dicen. Gracias. …
Claves escénicas
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¿Quién hay detrás de estos monólogos?
Marc Egea, dramaturgo
Escribo teatro desde 2004 y mis obras se han representado en más de veinte países. Estos monólogos son una parte de mi trabajo. Si buscas un texto para montar, puedes explorar mi repertorio de obras originales, adaptaciones y microteatro.

