Un monólogo para casting de Marc Egea: un actor ensaya en el escenario

PARA ACTOR

Fallé en el 35

Una actuación celebrada. Un fallo señalado. La necesidad de que esa noche cuente por algo más.

Drama

Respuesta a quien le da clase de piano

Edad

Admite distintas edades: una persona que estudia piano y actúa ante público.

Duración

2:15 min – 3:15 min, aproximadamente.

Duración orientativa estimada, con margen para pausas y cambios de intención.

Qué puedes trabajar con este monólogo

Construir una argumentación

Defender el valor de la actuación sin negar el fallo.

Ritmo y repetición

Hacer avanzar las valoraciones en cada nueva formulación.

Situación

Tras una actuación, un pianista responde a la persona que le da clase: el público lo ha felicitado, pero esa persona solo le señala un fallo en el compás 35.

Álvaro: Fallé en el 35. Sí. Es verdad. Fallé en el 35. ¿Eso es todo lo que tienes que decirme en este momento? Sé que significa poco para ti pero… ¿has visto qué ha pasado después de la actuación? ¿Te has fijado en esa gente que se ha acercado a hablarme? (Bajando la voz, como si revelara un secreto) Me estaban felicitando. ¿Qué es eso? ¿Felicitar? (Él misma responde) Es algo muy raro. Unos dicen: “Qué bien lo has hecho”, otros: “Me ha encantado”, hay quien te confiesa que se ha emocionado escuchándote, y algunos incluso llegan a reconocer que te envidian por tocar así el piano. No les cuentes que la partitura está dividida en compases, que la pieza entera está sujeta a una tonalidad, a un tempo, a un fraseo, y que debe interpretarse con total exactitud, siguiendo escrupulosamente unas reglas. Simplemente, les ha gustado… porque no ha sonado mal, no ha sonado nada mal, ha sonado incluso bien, qué digo, ha sonado muy bien… Y si, en ese momento, cuando me están felicitando, se me ocurre decirles que he fallado, por ejemplo, en el compás 35… me responden que no, que he tocado perfecto. Suele pasar. Y con el tiempo aprendes a no discutirlo… Porque discutirlo es como poner en duda su sensibilidad, es como decirles que no entienden sus propios sentimientos, sabes. Y todos tenemos sentimientos. “Fallaste en el 35”. ¿Eso es todo lo que tienes que decirme? Muy bien. Mañana, en clase, lo trabajaremos. Tocaré mil veces para ti la partitura intentando acercarme a la perfección. Hoy, para ellos, he tocado perfecto. Esta noche, par mí, era perfecta… hasta que he hablado contigo.

Claves escénicas

Pulsa la frase o el signo + para desplegar la explicación

El fallo se admite; lo que se discute es que sea lo único que merece una respuesta.

La primera frase reconoce el error y la última parte acepta trabajarlo en clase. Entre ambos momentos, las preguntas reclaman otra valoración de la noche. Puedes explorar si busca una felicitación, una rectificación o que la otra persona comprenda el daño: el texto no obliga a elegir una sola de esas necesidades.

Las felicitaciones se convierten en razones para defender al público.

El personaje reproduce elogios y después explica por qué ha aprendido a no discutirlos. No se limita a presumir: sostiene que negar esa satisfacción sería cuestionar los sentimientos de quienes escucharon. Cada ejemplo puede dirigirse a cambiar el criterio de la persona que tiene delante.

De «no ha sonado mal» a «ha sonado muy bien», la valoración se corrige mientras avanza.

La cadena ofrece pequeños cambios de grado: negar que haya salido mal, admitir que salió bien y afirmarlo con más fuerza. Puedes dar a cada paso una intención distinta sin hacer de la repetición una subida automática de volumen. La acotación anterior sí pide bajar la voz al introducir las felicitaciones.

«Perfecto» acaba midiendo tres cosas distintas: la técnica, la recepción y la noche vivida.

El final distingue la perfección que se seguirá buscando en clase, la actuación que el público celebra y la noche que la conversación ha estropeado para quien habla. El último «contigo» devuelve el argumento a la relación presente. Puede llegar como reproche o como constatación; no exige llanto ni una ruptura definitiva.

Para explorar la escena

Pulsa la frase o el signo + para desplegar la explicación

Recorrer el argumento buscando una respuesta concreta de quien escucha.

Prueba una pasada buscando que te felicite y otra buscando que reconozca el efecto de su comentario. Conserva todas las palabras y acotaciones. Compara qué función adquieren las preguntas, los elogios citados y la promesa de trabajar mañana.

Dar un paso distinto a cada valoración de cómo ha sonado la música.

Recorre la cadena que empieza en «no ha sonado mal» atendiendo a lo que añade cada formulación. Después enlázala con los usos finales de «perfecto» y «perfecta». Explora diferencias de atención y de sentido antes de decidir cambios de velocidad o volumen.

¿Quién hay detrás de estos monólogos?

Marc Egea, dramaturgo

Escribo teatro desde 2004 y mis obras se han representado en más de veinte países. Estos monólogos son una parte de mi trabajo. Si buscas un texto para montar, puedes explorar mi repertorio de obras originales, adaptaciones y microteatro.

Descubre más desde Marc Egea

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo