La forastera

Julia tiene cuarenta y tantos años, pero aparenta tener más edad por culpa de la adicciones y alcoholismo que la han acompañado toda su vida. Está en la Terminal de llegadas del aeropuerto sosteniendo un papel en el que pone, escrito a mano: “Marta”.

Julia(a una señora que tiene a su lado) Yo también estoy esperando a mi hija. Viene en ese avión –gracias por dejarme el sitio, cuánta gente, ahí detrás no se ve nada, gracias–… Yo también estoy esperando a mi hija. Viene en ese avión. No la he visto nunca. Bueno, cuando nació, claro. Y ahí nos separamos. Me ha enviado alguna foto –me las envió la semana pasada–, pero no estoy segura de reconocerla cuando salga por ahí, cambiamos tanto al natural. Yo no he sabido qué foto enviarle… no me gustan las fotos y… Soy de otra generación. Antes no teníamos tantas facilidades de comunicación. Antes, un hombre te decía: “Voy a por tabaco” y no lo volvías a ver. Su padre hizo eso, fue a por tabaco cuando me quedé embarazada de ella. Me dijo: «No tardaré». Y no lo volví a ver. Eran otros tiempos. Ha sido ella que ha querido conocerme. Me buscó. Es la edad, supongo, quiere poner en orden su vida. Tiene un novio muy guapo, en una de las fotos se la ve con él. Creo que me ha perdonado. No es que yo hiciera nada malo, hice lo que tenía que hacer en aquel momento, lo que habría hecho cualquier buena madre: Ahora tiene un futuro. Es médico, ¿sabe?, en un hospital, qué responsabilidad, médico. Qué orgullosa estoy. Mi pequeña es un médico. Son buena gente, los médicos. A mí me han curado, de mis adicciones… ya, por fin… creo. Su novio es arquitecto, y el padre de su novio es abogado, un abogado muy famoso. Gente de mucho dinero. Pero el dinero no lo es todo. Hay cosas más importantes que el dinero. En la foto se les ve muy juntos, él la toma así, por detrás –dándole cariño–, y ella le mira y se sonríen. Apuesto a que se casarán algún día. Se les ve enamorados. Quizá viene a decirme que se casa. Sí (pensando), será eso. Se casan. Y tendrán hijos. Y los verán crecer… Eso es lo que hacen unos padres, ¿no? Ver crecer a sus hijos.

Y supongo (pensando) que querrá que vaya a la boda, ¿no cree? –si no, para qué venirme a conocer…– Una boda… Conoceré a su familia política y a su familia real. ¡No familia de la realeza! , familia… real. La que la vio crecer.

Pone 11:30h, ¿verdad?, Ahí pone “Llegada, 11:30h” –es que no veo muy bien, gracias–. Me da tiempo. Salgo a fumar un rato. Se me ha acabado el tabaco, vaya, voy a comprar… No. No me guarde el sitio, ahora vuelvo, no me guarde el sitio, gracias…

(No vuelve)


A tener en cuenta:

Al principio del monólogo, Julia está ansiosa por ver a su hija; al final del monólogo, renuncia. El desafío para la actriz está en pasar de una cosa a la otra.

¿Qué ocurre? Aunque sea la madre biológica, Julia no puede considerarse la madre de “Marta”. Se dejó llevar por sus adicciones. No ha estado a la altura. No está a la altura.

Un momento delicado y devastador que permite a la actriz explorar una caída emocional sutil pero profunda. Monólogo útil para mostrar vulnerabilidad, cambio interno y capacidad de sostener un personaje realista con verdad y coherencia.

Sinopsis

En un aeropuerto, una mujer espera conocer por primera vez a su hija, pero el reencuentro soñado se transforma en una toma de conciencia devastadora sobre su incapacidad para ocupar ese lugar.

Estilo

Realista, coloquial, cercano, con un subtexto emocional profundo. Diálogo dirigido a un interlocutor silencioso que permite mostrar capas internas sin necesidad de explicitarlo todo.

Tono

Agridulce: mezcla de ilusión ingenua, humor involuntario, nostalgia, vulnerabilidad y, progresivamente, desolación y autoexclusión.

Nivel de dificultad

Medio–alto: requiere una transición emocional gradual y precisa, control del ritmo interior, vulnerabilidad genuina y habilidad para sostener la contradicción entre lo que Julia dice y lo que realmente siente.

Edad y rango interpretativo

Actriz de 40–55 años, pudiendo ampliar hasta 60 si se apuesta por un físico castigado que encaje con la historia de adicciones.

Registros actorales que permite mostrar

  • Ilusión contenida
  • Fragilidad emocional
  • Humor triste y autojustificación
  • Culpa y vergüenza
  • Esperanza ingenua
  • Autoengaño
  • Quiebre interno progresivo
  • Decisión silenciosa de retirarse / renuncia

Tipo de casting donde funciona mejor

  • Casting para drama contemporáneo
  • Cine de autor o televisión con foco psicológico
  • Teatro de texto realista
  • Personajes marginales, vulnerables o con recorrido emocional complejo
  • Casting que requiera demostrar transición emocional sostenida

A quién puede ser útil

  • Actrices que quieran mostrar profundidad emocional
  • Actrices que necesiten un monólogo con arco claro y transformador
  • Estudiantes avanzadas de interpretación
  • Directoras o coaches que busquen trabajo con subtexto y progresión interna

Tema central

La maternidad fracturada: el reconocimiento doloroso de no haber sido, ni poder ser, la madre que se desea.

Temas secundarios

  • El abandono y sus consecuencias
  • La culpa persistente
  • La idealización de una relación inexistente
  • El autoengaño como mecanismo de supervivencia
  • El peso de las adicciones
  • La identidad y el derecho a pertenecer
  • La renuncia como acto de amor o de impotencia

Motivación profunda del personaje

Julia quiere ser digna del amor de su hija, reparar simbólicamente el pasado y encontrar un lugar donde sentirse válida. Pero a medida que avanza el monólogo, comprende que ese lugar no es para ella.

Subtexto clave

Aunque Julia habla con orgullo de su hija y de una boda imaginada, en su interior late la certeza creciente de que ella no es parte de esa vida. Cada dato que comparte sobre la hija —su éxito, su familia, su estabilidad— refuerza su sensación de no pertenencia. Su despedida (no volver) ya está anunciada en su subtexto desde mitad del monólogo.

Circunstancias dadas

  • Julia acaba de superar (o cree haber superado) adicciones.
  • No ha visto a su hija desde que esta nació.
  • La hija es quien ha iniciado el contacto.
  • Están en la terminal de llegadas de un aeropuerto abarrotado.
  • Habla con una desconocida a modo de apoyo emocional.
  • Tiene miedo a no reconocer a la hija y a no estar “a la altura”.
  • Al final, decide marcharse y no esperar más.

Propuesta física

  • Cuerpo ligeramente encorvado, energía nerviosa.
  • Manos inquietas manipulando el papel con el nombre “Marta”.
  • Mirada que alterna entre la puerta de llegadas y el suelo.
  • Movimientos torpes o vacilantes (huellas del alcoholismo previo).
  • Risa breve y tímida en momentos de autoengaño.
  • Respiración entrecortada al final, cuando decide irse.
  • Desvanecimiento progresivo del tono y la presencia escénica.

“Beat” o mapa emocional

  1. Ansiedad expectante: ilusión por ver a su hija, verborragia nerviosa.
  2. Autojustificación: explica su pasado, racionaliza decisiones, se compara con otros tiempos.
  3. Orgullo imaginado: habla de la vida exitosa de su hija, se aferra a un relato ideal.
  4. Fantasía expansiva: proyecta la boda, nietos, integración familiar.
  5. Duda silenciosa: miedo a no reconocerla, miedo a no ser reconocida.
  6. Toma de conciencia: reconoce que no es parte de esa vida, que no ha estado a la altura.
  7. Renuncia serena: decide marcharse bajo el pretexto de comprar tabaco; desaparece.

Sensación para el espectador

El monólogo busca que el espectador vea cómo, mientras Julia espera, la ilusión inicial se va apagando y ella entiende que quizá no tiene sitio en esa vida que quiere recuperar. Que su marcha final se sienta triste, pero también coherente con lo que ha descubierto.

¿Se puede adaptar al género masculino?

Podría adaptarse a una versión masculina, teniendo en cuenta que el abandono paterno suele interpretarse como más común, lo que puede modificar la empatía del público.

¿Qué habría que modificar?

  • Cambiar referencias de género y maternidad a paternidad.
  • Ajustar la historia de las adicciones si se desea reforzar el estigma masculino asociado al abandono.
  • Revisar algunas frases sobre “lo que haría cualquier buena madre”, sustituyéndolas por una construcción equivalente pero desde el rol paterno.
  • Habría que replantear el abandono: quizá la madre moriría en el momento del parto y él entregaría entonces a la niña a servicios sociales.

¿Cómo funcionaría interpretado por un actor?

  • Adquiriría un tono más áspero y autoculpable, quizá con mayor contención emocional.
  • Potenciaría la temática del padre ausente y del deseo tardío de reparación.
  • La renuncia final podría percibirse como un acto de amor, de cobardía o de lucidez, según el enfoque, pero mantendría el mismo impacto dramático.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a internet?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Cómo puedo saber cuándo escribes nuevos monólogos?
Aviso en Instagram cada vez que publico un nuevo monólogo para casting.

Esto del libro de monólogos… ¿va en serio?
Si la idea gusta… sí.