Tengo miedo

Dramático íntimo · Duración aproximada: 1 min · Edad: 30–55 años

Tengo miedo

Un monólogo breve, sobrio y muy eficaz, ideal para trabajar autoridad, verdad y una vulnerabilidad que no debilita al personaje, sino que lo sostiene.


Texto del monólogo

Irina: Miedo… (Piensa un instante) Te diré algo: Tengo miedo. Sí. Lo que oyes. A estas alturas, con todo lo que llevo recorrido, tengo miedo. Entrar en un quirófano me da miedo. Siempre me ha dado miedo. Y hoy no es diferente. Si esperabas oír de mi boca: “Será como poner un empaste en un diente”, no lo haré, porque no va a ser como poner un empaste en un diente, va a ser algo mucho más serio, va a ser una operación quirúrgica importante, con mucho riesgo. Y lo sabes. Y lo sé yo. No estoy aquí para mentirte, estoy aquí para operarte. Es lo que yo hago, operar. Llevo unos cuantos años haciéndolo y hasta ahora me ha ido bien –¡aquí estoy!–, nunca he tenido ningún problema. ¿Por qué? Porque en el quirófano, cuando opero, me concentro, me concentro mucho, muchísimo. Y ¿sabes qué es lo que me mantiene concentrada? El miedo. Tengo miedo, sí, déjamelo a mí, tú no tengas. Solo duerme.


Cómo funciona en escena

El monólogo funciona por inversión. Irina no tranquiliza negando el peligro, sino reconociéndolo. En lugar de adoptar el tono cómodo y protector que el otro espera, elige una sinceridad mucho más firme. Eso le da al texto una autoridad muy poco vistosa y muy potente.

Su fuerza está en que el miedo no aparece como debilidad, sino como motor de responsabilidad. Irina no está confesando una fragilidad privada: está explicando desde qué lugar ejerce bien su trabajo. Por eso el texto permite mostrar aplomo, humanidad y rigor en muy poco tiempo.

  • Permite trabajar contención sin perder intensidad.
  • Da mucho juego para mostrar autoridad y vulnerabilidad a la vez.
  • Funciona muy bien en actrices con presencia serena y precisión verbal.
  • Deja una impresión de verdad, inteligencia y madurez interpretativa.

Aquí el miedo no paraliza: afina.

Trabajar el texto

La clave es no interpretar a Irina como alguien quebrada ni como alguien solemne. Sabe perfectamente lo que hace. Su miedo está integrado en su oficio. Si la actriz lo carga de dramatismo o de sentimentalismo, el monólogo pierde lo mejor que tiene: su limpieza.

Conviene cuidar mucho el ritmo de la primera mitad. Irina está diciendo una verdad importante, pero no la lanza como impacto. La piensa, la mide y la ofrece al otro con una calma que da más seguridad que cualquier frase tranquilizadora.

El final debe caer con mucha sencillez. “Tú no tengas. Solo duerme” no necesita imponerse. Cuanto más natural y más profesional suene, más profundamente queda colocado todo el monólogo.

Otros monólogos que pueden interesarte

  • El compás 35: si buscas un texto donde el rigor profesional y la exigencia interior también ocupan el centro de la escena.
  • ¿Señorita?: cuando interesa sostener inquietud y control con muy pocos elementos y mucha precisión.
  • Capacidad de observación: para trabajar inteligencia verbal, aplomo y autoridad sin necesidad de elevar el tono.
  • La tercera cabina: si quieres una presencia igualmente firme, pero orientada hacia una manipulación más fría y calculada.

Sobre este monólogo

Este monólogo forma parte de El libro de los monólogos para casting (para actrices), donde aparece desarrollado como herramienta pensada para el trabajo real en ensayo, casting y videobook.

Si quieres trabajar diálogos (textos para 2 intérpretes), tienes escenas de libre disposición en el Laboratorio Dramático.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.