dramaturgo
Nivel: Medio
Número de actores: 2
Mecanismo: Decidir decirlo
Escena pensada para leerse y trabajarse directamente en ensayo
Un personaje decide decir algo que ha estado evitando.
La escena se construye en el momento en que ya no puede seguir sin hacerlo.
Lu — ha decidido decirlo
Mael — aún no sabe qué va a escuchar
Dos personas hablan de algo aparentemente menor. Una de ellas ha tomado una decisión previa.
MAEL: Entonces mañana.
LU: Sí.
MAEL: ¿A la misma hora?
LU: Sí.
(Pausa)
MAEL: Vale.
(Pausa)
MAEL: Pues ya está.
LU: Espera.
(Pausa)
MAEL: ¿Qué?
LU: Nada.
(Pausa)
MAEL: ¿Nada?
LU: No.
(Pausa)
MAEL: Ibas a decir algo.
LU: No.
(Pausa)
MAEL: Sí.
LU: No.
(Pausa)
MAEL: Bueno.
(Pausa)
LU: Es que…
(Pausa)
LU: No.
(Pausa)
MAEL: Si es algo, dímelo.
LU: No es nada.
(Pausa)
MAEL: Vale.
(Pausa)
LU: No.
(Pausa)
LU: Sí es algo.
(Pausa)
MAEL: Entonces.
(Pausa)
LU: Es que no quiero seguir.
(Pausa)
MAEL: ¿El qué?
LU: Esto.
(Pausa)
MAEL: ¿Ahora?
LU: Sí.
(Pausa larga)
MAEL: Vale.
(Pausa)
MAEL: No lo sabía.
LU: Ya.
(Pausa)
MAEL: Pensaba que estábamos bien.
(Pausa)
LU: Yo también.
Lu no llega a la escena para decidir: ya ha decidido.
La escena no trata de si lo dice o no, sino de cuándo ya no puede seguir sin decirlo.
Los intentos de no decirlo están todavía presentes, pero ya no sostienen la situación.
Mael no sabe lo que viene, por eso mantiene la conversación en un plano cotidiano.
Lu entra con una decisión previa, pero no la ejecuta inmediatamente.
Durante la escena, intenta mantener la normalidad, pero esa normalidad no se sostiene.
Cada pausa es un momento en el que podría decirlo o no decirlo.
La diferencia con otras escenas es que aquí el movimiento ya está decidido.
El retraso no construye la escena: la escena se construye en el momento en que ya no puede retrasarse más.
Mael interpreta la conversación dentro de un marco habitual.
La revelación rompe ese marco.
La escena termina en el reajuste inmediato a esa nueva información.
Lu entra con una decisión previa, pero no la ejecuta inmediatamente.
Durante la escena, intenta mantener la normalidad, pero esa normalidad no se sostiene.
Cada pausa es un momento en el que podría decirlo o no decirlo.
La diferencia con otras escenas es que aquí el movimiento ya está decidido.
El retraso no construye la escena: la escena se construye en el momento en que ya no puede retrasarse más.
Mael interpreta la conversación dentro de un marco habitual.
La revelación rompe ese marco.
La escena termina en el reajuste inmediato a esa nueva información.