Dramático duro · Duración aproximada: 1:45–2:00 min · Edad: 30–50 años
Aviso: Este monólogo es duro y podría herir la sensibilidad de algunas personas
Una mujer apuñalada
Un hombre condenado sin pruebas justifica su deseo de venganza como un acto de justicia, en un discurso que poco a poco revela hasta dónde lo ha arrastrado el rencor.
Texto del monólogo
Rubén: “Ojalá hoy muera una mujer apuñalada”. Desde hace tres meses, todas las mañanas, cuando me levanto, mi primer pensamiento es éste -hasta lo visualizo (viéndolo): tendida en el suelo en medio de un gran charco de sangre, una mujer apuñalada-. Luego, dedico un segundo pensamiento a recordarme a mí mismo que soy una buena persona. Una buena persona que solo quiere Justicia. Lo dije en la fase de instrucción, lo mantuve en la vista oral y lo repetí cuando me condenaron sin pruebas. “Justicia” consiste en meter al culpable en la cárcel y dejar al inocente fuera. Hoy, hay un inocente en la cárcel y un culpable fuera. Y sé que no admitirán este error hasta que todo el mundo lo vea. Por eso, todas las mañanas, desde hace tres meses, cuando me levanto, -con todo el dolor de mi corazón- pienso, deseo: “Ojalá hoy muera una mujer apuñalada”…

Cómo funciona en escena
El monólogo funciona porque arranca desde una frase insoportable. El espectador escucha una barbaridad y, de entrada, coloca al personaje en un lugar muy concreto. Esa primera impresión es decisiva, porque todo lo que viene después tiene que luchar contra ella.
Su fuerza está en la relectura. Rubén no se explica para caer bien, sino para poner contexto a una frase que solo se entiende al final. El texto obliga al actor a sostener firmeza, dolor y lucidez al mismo tiempo, sin pedir disculpas y sin suavizar el pensamiento del personaje.
- Permite trabajar un arranque de altísimo impacto sin perder verdad.
- Da mucho juego para construir un cambio de percepción en el espectador.
- Exige firmeza verbal y contención emocional a la vez.
- Deja una impresión de intensidad, riesgo y gran compromiso actoral.
A veces una frase monstruosa no revela maldad, sino la medida exacta de una injusticia.
Trabajar el texto
La clave es no proteger al personaje en la primera frase. Si el actor entra pidiendo perdón o marcando demasiado pronto que Rubén tiene razón, el monólogo pierde potencia. Hay que dejar que el golpe inicial exista y confiar en que el propio texto hará el trabajo de desmontarlo.
Conviene sostener todo el discurso con una convicción limpia. Rubén no está delirando ni fantaseando con placer. Está razonando desde una herida y desde una idea de justicia que para él es perfectamente lógica. Ahí está la dificultad: defender algo espantoso sin convertirlo en caricatura.
El momento en que se define la Justicia debe caer con mucha claridad. Ahí el texto empieza a reorganizarse y el espectador tiene que poder seguir ese cambio sin que el actor lo subraye de más. Cuanto más nítido y directo sea, mejor.
El final debe volver a la frase inicial con el mismo peso, pero no con el mismo sentido. Lo interesante es que la frase no cambie y, sin embargo, el espectador ya no la escuche igual.
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Además…
Si, además de monólogos, también necesitas diálogos —textos para dos intérpretes—, en el Laboratorio Dramático de Marc Egea encontrarás escenas breves pensadas para ensayo, trabajo en clase o entrenamiento, que también pueden utilizarse en castings, reels o videobooks.

Preguntas frecuentes:
(responde Marc Egea)
¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.
¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.
¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.
¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.
¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.
