Dramático íntimo · Duración aproximada: 2:10–2:30 min · Edad: 30–45 años
No te llamó «playa»
Un hombre escucha a su amiga de toda la vida anunciar su boda y, enamorado en silencio, decide renunciar a confesarlo y darle su bendición.
Texto del monólogo
Carmen y Rafa son amigos de toda la vida. Carmen, emocionada, acaba de anunciar a Rafa que va a casarse con su novio. Le ha contado cómo fue la petición de mano, una petición de mano sorprendente, en la que hubo de todo -incluso una pequeña discusión-, “nada importante”. ¿Nada importante?
Rafa: Carmen, no te llamó “playa”. Te llamó… (silencio, la mira a los ojos) ¿Le quieres? (ella contesta afirmativamente, Rafa piensa, se debate interiormente, hasta rendirse) Si le quieres, entonces, qué voy a decir yo, adelante, cásate, felicidades, espero que seáis muy felices (corrige) espero que seas muy feliz, que lo puedas ser…
¿Sabes? Yo… soy un tío feliz -déjame que hable un poco de mí ahora-, soy un tío normal, tengo un trabajo que me gusta, tengo mis ilusiones… feliz. ¿Recuerdas de chavales, que empecé a salir con el grupo aquel tan chungo? Los Woods (asiente). A mí no me parecían chungos esos tíos, me parecían guays, me parecían lo mejor, les habría seguido hasta el fin del mundo. Hoy: el que no está muerto por sobredosis, está en la cárcel.
¿Qué fue, dos años que estuve sin hablarte? porque tú me dij… porque tú viste claro que… Y yo… ¿qué te llegué a decir? (recordando, imitando su propio hablar de entonces) “Son mi gente”, “Es mi vida”, “Si de verdad eres mi amiga, respeta mis decisiones, respétalas”. ¿Te he dado alguna vez las gracias, Carmen, así diciendo “gracias”? Lo hago ahora: gracias.
“Respétalas” (piensa). Se me nubló el significado de la palabra «respeto». A veces pasa. Mira, sólo te diré una cosa: Que creo que eso vuestro no es un problema cultural, de comunicación, no es una cuestión de idioma, es una cuestión de… (“respeto”, piensa) de… (“respeto”) “Puta”. El hombre de tus sueños te llamó “puta”, Carmen: “Puta”.
(Marchándose) De nada (se marcha sin querer escuchar el reproche). Adiós, sé lo que vas a decir.

Cómo funciona en escena
El monólogo funciona porque el personaje empieza intentando no hacer daño. Rafa entra frenando, corrigiéndose, buscando una salida diplomática. Esa contención inicial es decisiva, porque el texto no va de una explosión, sino de alguien que comprende mientras habla que callarse sería una traición.
La fuerza está en el debate interior. Rafa no recuerda el pasado por nostalgia, sino porque ese pasado le obliga a actuar ahora. Carmen hizo con él algo doloroso pero necesario, y ese recuerdo reorganiza su posición presente. El monólogo crece cuando entendemos que está destrozando una ilusión precisamente para ser un amigo de verdad.
- Permite trabajar conflicto interior sin necesidad de grandilocuencia.
- Da mucho juego para mostrar afecto, duda y firmeza a la vez.
- Funciona muy bien en actores con capacidad para sostener pensamiento en escena.
- Deja una impresión de verdad emocional, tensión y madurez interpretativa.
A veces decir la verdad no rompe una amistad: la demuestra.
Trabajar el texto
No conviene empezar desde el enfado. Rafa no entra a atacar ni a vengarse. Al principio intenta incluso apartarse de lo que sabe y dejar a Carmen con su ilusión. Si el actor entra ya con dureza, el monólogo pierde recorrido y se vuelve plano.
La zona central debe sostener muy bien el recuerdo del pasado. Ahí no se trata de hacer memoria por hacerla, sino de dejar que el personaje entienda, casi en tiempo real, por qué ahora le toca a él hacer algo parecido. El recuerdo le sirve para decidirse.
Las interrupciones y frases cortadas son clave. No son adorno: son la forma visible de un pensamiento que se resiste, que duda y que al final se impone. Cuanto más vivas estén esas vacilaciones, más verdadero resultará el conflicto.
El final debe caer con limpieza y sin rabia. Rafa no se va ofendido, se va porque ya ha hecho lo que tenía que hacer. Esa salida, si se sostiene sin resentimiento, deja un poso mucho más fuerte.
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Además…
Si, además de monólogos, también necesitas diálogos —textos para dos intérpretes—, en el Laboratorio Dramático de Marc Egea encontrarás escenas breves pensadas para ensayo, trabajo en clase o entrenamiento, que también pueden utilizarse en castings, reels o videobooks.

Preguntas frecuentes:
(responde Marc Egea)
¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.
¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.
¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.
¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.
¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.
