El blog de Marc Egea

¿Le apetece un dolor de espalda?

Cómico torpe · Duración aproximada: 2:20–2:40 min · Edad: 35–50 años

¿Le apetece un dolor de espalda?

Un monólogo con vis cómica en el que un personaje intenta sostener una mentira bastante mala con una convicción cada vez más apurada y más divertida.


Texto del monólogo

Mateo: Creo que no es necesario darle más vueltas: Tengo un agarrotamiento aquí en la espalda, en la zona del cuello, y me vienen mareos, y sudores fríos, y me atacan una especie de espasmos y pierdo la conciencia por momentos. Y creo que es más que suficiente para que me firme esa baja médica, doctor. Tenga en cuenta que hago visitas a clientes en el vehículo de la empresa. Y podría tener una de esas pérdidas de conciencia mientras voy conduciendo. Y usted sería responsable de lo que me pudiera pasar, doctor. Porque yo estoy aquí, hoy, y usted me está diciendo que no tengo nada… cuando sí tengo algo. Algo que me provoca mareos, que me hace perder el conocimiento y que además… duele mucho. Tengo un dolor continuo, doctor. Es como si recibiera una descarga eléctrica, pero permanente, zas, zas, zas, todo el rato… Yo no soy médico pero creo que necesitaré unos diez días de reposo, de “desconexión”, no menos de diez, lo suyo serían doce para curarme bien, a contar a partir del siete de abril y hasta el veintisiete. (El doctor muestra extrañeza por la precisión de las fechas). Sí: del lunes próximo al viernes de la semana siguiente, ambos inclusive. Es que además de doler, de dar mareos y provocar pérdidas de conciencia, esto que tengo yo: es contagioso. Podría contagiar al resto de compañeros de trabajo. Sería un drama. Y el primer expuesto, por el rato que llevamos aquí dándole vueltas, es usted, doctor. ¿Es que le apetece tener un dolor agudo en la espalda, un dolor horrible de descarga eléctrica que le dejará dormir ni le dejará hacer nada? ¿Le apetece…?


Cómo funciona en escena

El monólogo funciona porque Mateo intenta sostener una mentira disparatada como si fuera perfectamente razonable. No entra como un gran manipulador ni como un tipo realmente peligroso, sino como alguien que se ha metido en un lío y necesita salir de él como sea.

La gracia está en la torpeza creciente del discurso. Cada argumento nuevo empeora el anterior, pero Mateo sigue adelante con una mezcla de insistencia, miedo y falsa seguridad que vuelve el texto muy jugable. El personaje no domina la situación: trata desesperadamente de dominarla y eso es lo que lo hace cómico.

  • Permite trabajar comicidad desde la presión y no desde el chiste fácil.
  • Da juego para sostener una escalada absurda con verdad.
  • Funciona muy bien en actores con ritmo verbal y sentido del apuro.
  • Deja una impresión de energía, simpatía y torpeza eficaz.

A veces una mentira no se derrumba porque sea mala, sino porque el personaje insiste demasiado en mejorarla.

Trabajar el texto

No conviene interpretar a Mateo como un matón seguro de sí mismo. Lo interesante del texto está en que su presión tiene algo de improvisación torpe. Quiere imponer su versión, sí, pero no parece un profesional del chantaje, sino alguien apretado por las circunstancias.

La primera parte debe sostenerse con una seriedad casi excesiva. Mateo necesita que el doctor compre la historia y por eso empieza dando detalles físicos, síntomas y consecuencias como si estuviera presentando un caso incontestable. Esa falsa solidez es importante para que luego el absurdo crezca bien.

El momento de las fechas es clave. Ahí el personaje se delata claramente, pero no debe jugarse como un chiste aislado, sino como una torpeza que intenta corregirse sobre la marcha. Cuanto más natural parezca su intento de salir del paso, mejor funciona el conjunto.

El final pide empuje, pero no descontrol total. Mateo está acorralando al doctor con un argumento ridículo y, precisamente por eso, conviene que no pierda del todo la compostura. Si mantiene cierta lógica interna, el remate gana mucho.

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Además…

Si, además de monólogos, también necesitas diálogos —textos para dos intérpretes—, en el Laboratorio Dramático de Marc Egea encontrarás escenas breves pensadas para ensayo, trabajo en clase o entrenamiento, que también pueden utilizarse en castings, reels o videobooks.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.

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