Naturalista quebrado · Duración aproximada: 2:50–3:30 min · Edad: 20–50 años
La radiobaliza
Un superviviente intenta consolar a su compañero tras salvarles la vida, pero cada palabra de alivio lo empuja más cerca del derrumbe.
Texto del monólogo
Max y Tom son los dos únicos supervivientes de una expedición de cazadores furtivos de focas que naufragó dos meses atrás en aguas del polo norte, frente a un islote de abastecimiento para contrabandistas. Llevan todo este tiempo sobreviviendo con los víveres que hay en un pequeño refugio del islote. El barco en el que viajaban tenía los sistemas de comunicación apagados para no ser detectados por las autoridades, y la ruta parece haber sido abandonada por los demás cazadores furtivos tras el naufragio, de modo que los dos supervivientes deciden emprender una acción desesperada: sumergirse en las aguas heladas para conectar la radiobaliza de socorro que hay en el puente de control del barco hundido. De vuelta al refugio, tras realizar la operación, Tom felicita a su compañero.
Tom: ¡Alegra esa cara, Max! Sonríe. ¡Lo hemos conseguido! ¿Qué pasa, se te ha congelado la mandíbula? Tendrías que verte, se te ha quedado una cara de joker… (pone cara de joker y ríe) ¿A qué temperatura podía estar el agua, Max? ¿Un grado? ¿Dos? Por un momento he pensado que no salías, que te quedabas ahí… Joder. Eres un héroe, tío. Eres un puto héroe. ¿Tienes hambre? Yo estoy que me muero. ¿Qué cenamos hoy? ¿Lentejas? ¿Judías? ¿Atún? Todo. Vamos a abrir todas las latas, qué cojones. ¡Nos largamos de aquí! Eh, ¿qué pasa? ¿Qué te pasa, Max? Ya está, se ha acabado. En dos días nos rescatan. En dos semanas estarás viendo a tu familia, estarás con tu mujer, con tus hij… Ah, tus hijos. Ahora que sabes que volvemos, te acojonas, eh. Los gremlins subiéndote otra vez por el cuello, “papá, papá”… (Ríe) Max: me alegro de que fueras tú. Ojalá se hubiesen salvado todos, pero… si tenía que ser uno, qué bien que fueras tú. ¿Sabes? No imagino a Sammy subiéndose a esa balsa conmigo esta mañana. Habría preferido quedarse aquí sin hacer nada, esperando, hasta que se agotaran las provisiones. Tampoco veo a Leo tirándose al agua. Toni buceaba muy bien, pero no habría bajado hasta tan hondo. Luis no habría podido encontrar el puente de mando ahí abajo, tan oscuro. Carlos no habría podido conectar la radiobaliza con los brazos helados, seguro. No llores, Max. Honraremos su memoria. Daremos una misa en su honor. No llores, venga. Ya está bien. Eres un héroe, deja de llorar. Te tiraste al agua, bajaste diez metros, te metiste dentro del barco y encontraste el puente de mando, joder, conectaste la radiobaliza de socorro. Eres un héroe. ¡Conectaste la radiobaliza! No llores, Max. ¿Por qué lloras? Conectaste la radiobaliza. Eres un héroe. Nos rescatan. Deja de llorar. Has conectado la radiobaliza. Eres un puto héroe. No llores. Has conectado la radiobaliza… Has conectado la radiobaliza… Max… Has conectado la radiobaliza… ¿Max…?

Cómo funciona en escena
Este monólogo funciona por desplazamiento. Empieza como una celebración brusca, casi eufórica, y poco a poco va revelando que debajo de esa energía hay miedo, culpa y una comprensión tardía de lo que acaba de ocurrir. Tom no está haciendo un discurso solemne: está intentando sacar a Max del llanto, y en ese intento se va hundiendo con él.
La clave está en no decidir demasiado pronto que el personaje ya está roto. Al contrario: buena parte de la fuerza del texto nace de alguien que todavía quiere tirar hacia delante, comer, reír, salir de allí, pensar en la vuelta. Precisamente por eso el golpe emocional del tramo final resulta más fuerte. La repetición de “Has conectado la radiobaliza” no es retórica: es una frase que intenta sostener la realidad y acaba desmoronándose dentro de ella.
- Permite trabajar un arco emocional muy claro sin necesidad de sobreactuar.
- Da espacio para mezclar alivio, trauma, culpa y ternura en un mismo recorrido.
- Funciona muy bien en cámara por su verdad quebrada y su progresión interna.
- Ofrece un personaje físico, extremo y humano, muy útil para castings dramáticos.
Has conectado la radiobaliza… ¿Max…?
Trabajar el texto
Conviene empezar desde lo físico. Tom viene de una situación límite: frío extremo, agotamiento, hambre, adrenalina. Si el cuerpo del actor no arrastra algo de esa experiencia, el texto puede quedarse en una sucesión de emociones bien dichas pero poco encarnadas. Aquí el cansancio y el shock forman parte de la verdad de la escena.
También es importante sostener el vínculo con Max en todo momento. Aunque solo oigamos a Tom, el monólogo no está hecho para el vacío. Está hecho para alguien a quien se mira, se observa, se intenta levantar, se intenta entender. Esa escucha concreta organiza muy bien los cambios del texto y evita que se vuelva demasiado literario.
La repetición final pide mucha precisión. No conviene buscar el llanto de entrada ni cargar de intención cada frase. Lo más eficaz suele ser dejar que Tom se aferre de verdad a la idea del heroísmo de Max, como si esa explicación pudiera ordenar lo que están viviendo. Y que poco a poco esa misma idea empiece a quebrarse en su boca.
En el tramo de los compañeros muertos conviene no ponerse solemne. Tom no está haciendo un homenaje formal: está pensando en voz alta, casi improvisando, tratando de darle sentido a por qué sobrevivieron ellos. Si eso sale con naturalidad, el monólogo gana una profundidad enorme sin necesidad de subrayados.
Otros monólogos que pueden interesarte
• Seguid enfadados — otra pieza donde una situación límite obliga al personaje a sostener una decisión dolorosa con aparente claridad.
• ¿A qué hora se cena? — muy útil para explorar cómo una emoción fuerte se contiene y se revela a través de un discurso aparentemente sencillo.
• Una mujer apuñalada — comparte intensidad moral, incomodidad inicial y una verdad que el actor debe conquistar paso a paso.
• Sólo se me ocurren dos cosas — buena opción si te interesa trabajar memoria, tristeza y pensamiento vivo desde un registro más íntimo.
Además…
Si, además de monólogos, también necesitas diálogos —textos para dos intérpretes—, en el Laboratorio Dramático de Marc Egea encontrarás escenas breves pensadas para ensayo, trabajo en clase o entrenamiento, que también pueden utilizarse en castings, reels o videobooks.

Preguntas frecuentes:
(responde Marc Egea)
¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.
¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.
¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.
¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.
¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.
