El blog de Marc Egea

El tuyo es el verde

Íntimo cómico · Duración aproximada: 1:35–2:00 min · Edad: 25–40 años

El tuyo es el verde

Un momento cotidiano de pareja, lleno de amor y ternura, se rompe de golpe cuando aparece una verdad mínima… pero insoportable.


Texto del monólogo

Roberto y Carla son una joven pareja, llevan un mes viviendo juntos y están profundamente enamorados. Es domingo por la mañana. Roberto está en el baño, frente al espejo, con un cepillo de dientes en la mano. Tiene una cursi expresión de felicidad en el rostro. Carla le escucha desde la habitación. (El cepillo de dientes es azul)

ROBERTO: Estuvo muy bien la cena, de verdad, lo pasé muy bien. Ahora, para mí, lo mejor de toda la noche: cuando nos subimos al coche y volvemos juntos a casa. Por fin. No sabes cómo me mataba eso de acompañarte a tu piso. Era absurdo. Ahora, en cambio… Me encanta cuando paro el coche y digo: “Cariño, ya estamos en casa”. Tendrías que verte, estás hecha un cielo, tan traspuesta. Se te queda la cabeza así como torcida y te cae un poco la babilla por el lado… (Imita el gesto) Me encanta. Y cuando te digo, por la mañana: “Cariño, buenos días, hoy empieza el resto de nuestra vida”. Antes sólo te lo podía decir por teléfono y, joder, no era lo mismo. Ahora en cambio, me encanta: te tengo ahí en la cama, medio dormida, con los ojillos llenos de legañas, tirando del edredón… Sí, legañas, he dicho legañas. Me encantan tus legañas, por la mañana, qué pasa. Y tus bostezos por la tarde, y tus ronquidos por la noche… Sí, cariño, roncas. Roncas suave, es un ronquido de chica. Y suena muy bien. Lo escucho y me ayuda a dormirme. Es una maravilla… Esto es mejor de lo que pensaba… (Va a llevarse el cepillo de dientes a la boca) Oye, cómo lo haces para tener el cepillo de dientes tan bien. El mío tiene las púas tan abiertas que parece un florero… No cariño, el azul es el mío. El verde es el tuyo… No cariño… Llevo un mes lavándome… los dientes con… este… ce… pillo… (Una creciente sensación de asco le deforma la sonrisa de la cara)


Cómo funciona en escena

Este monólogo funciona por contraste radical. Arranca en un tono de felicidad íntima, casi empalagosa, donde Roberto parece instalado en una idealización total de la convivencia. Todo es bonito, todo es adorable, todo está en su sitio. Y precisamente por eso, la ruptura posterior resulta tan eficaz.

La clave está en no anticipar el giro. Si el actor “avisa” de que algo va a ir mal, el efecto se debilita. El texto necesita que el primer tramo sea genuinamente luminoso, incluso un poco excesivo, para que el descubrimiento final irrumpa como algo físico, casi visceral.

  • Permite trabajar comedia desde la verdad, no desde el chiste.
  • Ofrece un contraste muy claro entre idealización y realidad.
  • Da juego para un giro limpio y muy efectivo en casting.
  • Funciona muy bien en cámara por su progresión sencilla y directa.

Llevo un mes lavándome los dientes con tu cepillo.

Trabajar el texto

El inicio debe sostenerse desde la verdad, no desde la parodia. Roberto no está siendo irónico ni gracioso: está enamorado. Cuanto más auténtico sea ese estado, más recorrido tendrá el monólogo.

Conviene cuidar el ritmo del discurso. Hay una sensación de pensamiento fluido, de alguien que habla sin filtro porque está cómodo. Si se fragmenta demasiado o se intelectualiza, se pierde esa naturalidad.

El momento del descubrimiento debe ser físico. No es una idea: es una sensación. El actor puede apoyarse en la progresiva deformación del lenguaje (“ce… pillo…”) para dejar que el cuerpo reaccione antes que la cabeza.

El final no necesita remate. La imagen es suficiente. Si se sostiene bien el recorrido, la incomodidad aparece sola y el monólogo se cierra con mucha eficacia.

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Además…

Si, además de monólogos, también necesitas diálogos —textos para dos intérpretes—, en el Laboratorio Dramático de Marc Egea encontrarás escenas breves pensadas para ensayo, trabajo en clase o entrenamiento, que también pueden utilizarse en castings, reels o videobooks.

Preguntas frecuentes:

(responde Marc Egea)

¿Hay que pagar algo para utilizar este monólogo?
No.

¿Hay que pedir permiso para usar este monólogo?
No hace falta. Puedes utilizar cualquiera de mis monólogos para casting sin pedir permiso.

¿Estos monólogos breves sólo pueden utilizarse en castings?
También puedes usarlos en tu videobook (reel) y/o subirlos a redes sociales, o emplearlos como herramienta para tu entrenamiento actoral, lo que tú quieras.

¿Tengo que hacer constar la autoría del monólogo si subo un video a redes sociales?
No hace falta, pero se agradecerá si lo haces. También puedes poner un enlace a la web, si quieres.

¿Vale la pena adquirir el libro?
Si quieres tener los monólogos bien ordenados, con un índice temático que te ayude a encontrar el monólogo adecuado para cada ocasión, sí. Además, las fichas del libro son exhaustivas.

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