dramaturgo y guionista
…para actores y actrices

Cincuenta monólogos para casting, organizados para que puedas elegir con criterio y preparar bien tu trabajo.
348 páginas

Si ya conoces los monólogos de Marc Egea, este libro te permite ir más allá: no solo consultar, sino comparar, elegir y trabajar cada texto de manera más clara y práctica.
Durante años, los monólogos para casting que publico en mi web han sido utilizados libremente por actrices y actores en castings, selftapes, videobooks, clases y entrenamientos.
Este libro nace del mismo propósito, pero ofrece un formato estructurado y ampliado: reúne los textos en un solo volumen y añade criterios de elección e información de apoyo que te permitirán decidir mejor qué texto usar en cada situación y cómo abordarlo.
No sustituye a la web; propone una forma más eficiente de usar los monólogos.

Consigue tu ejemplar ahora
«El mejor libro de monólogos breves»
«La herramienta definitiva»
«Imprescindible para actores y actrices»
Disponible ya la edición para actrices (próximamente, la edición para actores)
¿Qué contiene el libro?
Pensados específicamente para pruebas de casting y trabajo actoral. Textos breves, intensos y abiertos a distintas lecturas, creados para que la actriz pueda mostrar su rango interpretativo y construir una propuesta propia.
Piezas que exploran la vulnerabilidad, el humor, la fuerza, la contradicción y la intimidad de personajes diversos. Muchos monólogos son adaptables a distintos estilos y edades, ofreciendo libertad creativa y espacio para la interpretación personal.
Para cada monólogo. Con parámetros útiles para elegir y preparar la actuación: edad del personaje, duración del monólogo, tono de la propuesta, estilo, temática, energía, subtexto, contexto, corporalidad, recorrido emocional, enfoques alternativos, advertencias de uso y mucho más.
Que permiten localizar cada monólogo según las necesidades: edad del personaje, duración del monólogo, tono, energía, intensidad emocional, tipo de casting…
«No es solo una antología; es mucho más»
«Una guía para afrontar tus castings con acierto»
«El libro que llevábamos tiempo esperando»

La web está pensada para consultar y probar monólogos rápidamente.
Este libro está pensado para ir más allá: te ayuda a comparar, contrastar y decidir con criterio, y te acompaña en la preparación del monólogo elegido.
«Concebido desde el oficio y el conocimiento y no desde la teoría»
«La recopilación de monólogos más clara y utilizable que se ha publicado»
• Para actrices y actores que ya trabajan o se están formando.
• Para quien necesita decidir con criterio, no acumular textos.
• Para quien busca una forma más organizada de seleccionar y preparar materiales de casting.
• Para quien quiere tener los textos a mano, poder marcarlos, subrayarlos y volver a ellos cuando haga falta.

«Uno de esos libros que terminas recomendando a todo el mundo»
«Desde ahora, el nuevo compañero de viaje de actores y actrices»

Concebido desde la experiencia y el uso real, este libro quiere acompañar a actores y actrices en uno de los momentos más delicados de su trabajo: la elección del texto.
No propone fórmulas ni recetas mágicas, sino criterios, contexto y materiales para ser utilizados en situaciones reales de casting y entrenamiento.
Este libro se ha demostrado útil también como material de trabajo en escuelas de interpretación
¿Cuándo saldrá la edición masculina?
Se calcula para abril.
¿Habrá ediciones en otros idiomas?
Sí. Saldrá la edición en inglés, a lo largo de este año.
¿Saldrá en e-book?
No. Justamente, lo que da sentido a este libro es que sea un libro de papel. Sí se publicará próximamente también en formato tapa dura.

Porque elegir bien también es parte del oficio
Cómo ayuda este libro a elegir monólogo
por Marc Egea
Índice temático y fichas de trabajo como elementos de decisión
Elegir monólogo suele ser uno de los momentos más delicados de todo el proceso actoral. No porque falten textos, sino porque la elección casi nunca se hace desde una visión completa. Se elige con prisa, por afinidad inmediata o, sencillamente, porque un texto determinado “se aparece” cuando lo buscas y otro no.
Durante años, mis monólogos han estado disponibles gratuitamente en mi web. Eso me permitió observar algo que, al principio, fue solo una sospecha: el ranking de uso de los monólogos se parecía demasiado al orden en que estaban presentados en la página. Para comprobar si esa intuición era correcta, hice una prueba muy concreta: cambié deliberadamente el orden, solo para ver qué pasaba. Y el resultado fue claro (y medible): el ranking cambió con el orden.
A mí, esa pequeña prueba me confirmó una idea sencilla pero importante. La mayoría de personas no llega a ver todo el material con el que cuenta. Lee unos cuantos textos, encuentra uno que puede ajustar a sus necesidades y se queda ahí. Y es lógico: el tiempo para buscar es limitado y, además, el monólogo —por su propia naturaleza— admite cierto margen de adaptación. Los monólogos no son piezas cerradas que solo funcionen de un único modo.
Pero esa misma lógica revela algo clave: muchas elecciones no se hacen porque el monólogo elegido sea más adecuado, sino porque es el que apareció a tiempo.
El libro de los monólogos para casting nace, en parte, como respuesta a esa constatación. No para ofrecer más textos, sino para cambiar la manera en que se llega a ellos. Para que la elección no dependa tanto del orden de aparición y dependa un poco más del criterio.
Una web, por definición, propone un recorrido. Aunque no queramos, nos empuja a leer en línea recta: lo de arriba, lo de debajo, lo siguiente. Y eso tiene consecuencias. Si el lector no llega al final, el final “no existe”. Si un texto queda enterrado, se vuelve invisible. Es un funcionamiento natural del soporte, pero no deja de ser una tiranía silenciosa.
El índice temático del libro está pensado para romper esa tiranía. En un libro pensado como herramienta, el punto de partida puede —y debe— ser otro: la necesidad concreta de quien busca. No “qué hay primero”, sino “qué necesito ahora”.
Buscar por duración, por franja de edad, por tipo de conflicto, por nivel de exposición actoral o por riesgo desplaza la elección del terreno de la inercia al del criterio. Antes de leer un texto, hay que formular una pregunta. Ese gesto, tan simple, ya cambia el tipo de decisión.
El índice, además, no establece una jerarquía de “mejores monólogos”. No es un ranking. Hace algo más útil: evita que la elección dependa únicamente del orden en que los textos aparecen. Elegir empieza muchas veces por descartar, y el índice temático ayuda precisamente a eso: a reducir ruido, acotar, comparar y situar la decisión en un marco más claro.
Si el índice te lleva a un territorio posible, las fichas te invitan a quedarte ahí un poco más. Porque elegir un monólogo no es solo una cuestión de gusto o de afinidad. Es, sobre todo, una cuestión de comprensión. Para saber si un texto conviene y qué se puede hacer con él, primero hay que entenderlo bien.
La finalidad de las fichas de trabajo es sencilla: ayudar a leer un monólogo con claridad para decidir si conviene y, en caso de que convenga, cómo sacarle el máximo partido. Cuando un monólogo encaja claramente con un perfil, la ficha permite identificar con precisión sus puntos fuertes, su lógica interna, el tipo de conflicto que plantea y el nivel de exposición que exige. No impone una forma de interpretación, pero sí orienta el trabajo: ayuda a no perder de vista qué es lo esencial del texto.
Ahora bien, lo interesante es que las fichas no sirven solo para confirmar elecciones evidentes. En muchos casos, un monólogo no conviene del todo. No porque sea inadecuado en bloque, sino porque presenta uno o dos desajustes concretos: el tono, la energía, el foco, el punto de vista, el tipo de acción o el grado de frontalidad que propone. Y en ese “no conviene del todo” es donde se cometen muchos errores… o donde se abren muchas posibilidades.
Ahí la ficha se vuelve especialmente útil. Al describir con claridad las características del texto, proporciona al actor el conocimiento necesario para saber qué se puede tocar y qué no, hasta dónde se puede ajustar un monólogo sin traicionarlo y cuándo tiene sentido atreverse a hacerlo. Siempre he defendido que los actores adapten los monólogos a su necesidad y conveniencia. Un texto no es una pieza intocable: es un material vivo. Pero para poder transformarlo con criterio, primero hay que entenderlo bien.
Por eso las fichas no están pensadas para emitir un veredicto del tipo “este monólogo es bueno”. No certifican ni prescriben. Describen. Analizan los elementos del texto, su estructura, el tipo de conflicto que plantea, el nivel de exposición que exige y los riesgos que puede tener en un casting si se trabaja sin tenerlos en cuenta. Esa información sirve tanto para decidir si un monólogo conviene como para saber cómo trabajarlo con mayor precisión.
En algunos casos, la ficha confirma que un monólogo encaja bien con un perfil concreto. En otros, hace algo más interesante: muestra por qué, tal como está planteado, no funcionará y qué habría que mover para que sí lo haga. Por eso, en el libro propongo en algunos casos enfoques alternativos. No como recetas ni como indicaciones cerradas, sino como ejemplos de lectura dramatúrgica: cambios de punto de vista, ajustes de energía, desplazamientos de foco. La ficha no cierra el texto ni lo fija: lo vuelve más legible. Y cuando un texto se entiende bien, se puede transformar sin traicionarlo.
El índice temático y las fichas de trabajo cumplen funciones distintas, pero se buscan. El índice rompe la dependencia del orden de presentación y sitúa la búsqueda en función de una necesidad concreta. Las fichas ayudan a comprender el texto con profundidad y a tomar decisiones informadas sobre su uso y su transformación.
Entre ambos, el libro propone una manera de elegir monólogo que se aleja de la casualidad y de la lectura apresurada. No se trata de encontrar el texto perfecto, sino de saber qué tipo de texto se tiene entre manos y qué relación puede establecer con quien lo trabaja en ese momento. Dicho de otro modo: no se trata de encontrar un monólogo “ideal” en abstracto, sino uno que sea pertinente aquí y ahora.
Elegir un monólogo, en ese sentido, no es un paso previo al trabajo actoral, sino una parte del propio trabajo. Una decisión que condiciona todo lo que viene después y que merece tiempo, atención y criterio. Antes de lanzarse a ensayar, conviene detenerse un momento a leer el texto a fondo, a identificar qué propone, qué exige y hasta dónde se puede llevar. Solo desde esa comprensión la elección deja de ser automática y pasa a ser consciente.
El libro reúne una selección amplia de monólogos breves pensados específicamente para casting, acompañados de fichas técnicas y criterios de elección que permiten compararlos y utilizarlos con sentido práctico.
No está pensado como una antología literaria. Su diferencia principal es que ayuda a decidir: qué monólogo elegir, en qué contexto funciona mejor y por qué, evitando elecciones aleatorias o poco eficaces.
Sí. Los textos están escritos para funcionar tanto en casting presencial como en selftape, con duraciones y planteamientos ajustados a lo que hoy se pide en procesos reales.
Sí. Precisamente resulta especialmente útil cuando ya se tienen muchos textos pero falta criterio para elegir cuál conviene llevar a cada prueba.
No. El libro incluye monólogos pensados para distintas edades y perfiles, con indicaciones que ayudan a identificar qué textos encajan mejor con cada momento profesional.
Sí. No es un libro de “usar y guardar”. Está concebido como una herramienta de entrenamiento actoral y de preparación de castings a medio y largo plazo.

Disponible ya la edición para actrices (próximamente, la edición para actores)
(compras verificadas)
Además de 50 monólogos… trae mucha información útil para prepararlos!
— Airun
Lo mejor, el índice temático. Ayuda un montón a buscar y elegir bien.
— Elena
Las fichas técnicas son mucho más completas que en la web.
— Cintia F.
Pensé que sería solo una recopilación y no. Tiene muchas cosas nuevas. Mola!
— Tomás G.
Soy actriz y profe. Lo uso en clase y también para mis castings. Me parece un libro acertadísimo.
— Sílvia
Lo mejor del libro es el índice para buscar monólogos.
— Irene P.
Se agradece un libro sobre actuación sin aires de superioridad, para variar.
— Marcos
Había usado textos de Marc Egea, pero tenerlos todos juntos ahora es mucho mejor.
— Rebeca L.
Lo llevo siempre conmigo.
— Álvaro
Sencillo. Claro. útil.
— Mari Ángeles
Como actor, me parece muy bien que el libro para actores no sea el mismo que para actrices.
— V. García
Usé un monólogo en un casting (y me fue muy bien) y ahora le he descubierto cosas nuevas de ese monólogo.
— María
Soy director de casting y lo tengo como referencia. Está muy bien organizado.
— F. M.
Mucho mejor en libro que en una pantalla del móvil. Igual soy muy antigua pero me gusta más…
— Cris
Se nota que está quien lo escribió sabe de qué va el negocio.
— A. Torres
La información de las fichas orienta muy bien.
— Raquel
La información de las fichas orienta muy bien.
— Raquel
No es inspiracional ni motivacional. Es práctico.
— Sergio R.
Yo lo estoy recomendando a todo el mundo.
— Óscar