Monólogo para casting · Actriz

«Psicópata»

Duración1:00 – 1:30 min Edad25–60 años TonoThriller · Dramático íntimo TrabajaTransformación · Vulnerabilidad · Confrontación

Gratis · sin pedir permiso · para casting, reel o clase

Sinopsis

Una mujer atada intenta detener un juego sádico, pero entre el dolor, el miedo y la confusión aparece algo todavía más inquietante.

el monólogo

Norma siente dolor. No obstante, su expresión denota que está experimentando también cierta clase de placer. Tiene las manos en la espalda.

Norma: Basta. (No hay respuesta) Basta. (No hay respuesta) Ya basta. (No hay respuesta) Por favor, ya basta. (No hay respuesta) Basta (Se está enfadando) He dicho que basta (No hay respuesta) ¡Basta! ¿No me oyes? ¡He dicho que basta! (No hay respuesta; toma aire, habla alto y claro) Ya está bien, se acabó, para. (No hay respuesta) Te digo que pares, ¡se acabó! (No hay respuesta) No recuerdo la palabra clave pero no importa, para. Te digo que pares. Mira, la semana pasada era “calabaza”, la semana anterior era “escoba”, la anterior “astronauta”, la de hoy se me ha olvidado pero te digo que pares… (No hay respuesta) ¡¡¡Paraaaa!!! (el dolor se está haciendo molesto) Mira, en cuanto salga de aquí voy a ir a una comisaría de policía y te denunciaré por maltrato, sí, si, no te rías, les diré que me ataste y me torturaste y es la verdad: me estás torturando y me tienes atada ¡¡¡me quieres desataaaaar, malnacida!!! (No hay respuesta) ¡¡¡Bastaaaaaaa!!! (De repente) “Simposio”, ¿era “simposio”? (No hay respuesta) “Síncope”, ¿es “síncope”? (el dolor empieza a ser difícil de soportar) “Simpático” ¡¡es “simpático”!! ¡¡¡“Psicólogo”!!! ¡¡¡A la mierda la palabra, te digo que pares!!! ¡¡¡Para!!! ¡¡¡Para!!! ¡¡¡Para!!! ¡¡¡Para de una puta vez maldita psicópataaaaaaaaa!!!! (las manos de Norma se liberan; su cuerpo se destensa, silencio) (Respira; mira hacia delante y, en cuanto recupera el aliento, pregunta casi sin voz) ¿Era “Psicópata”?

Cómo funciona en escena

Este monólogo funciona cuando la actriz no lo reduce a un simple estallido de dolor. Lo más interesante está en la mezcla: Norma sufre, sí, pero también parece haber entrado en una dinámica extraña de juego, dependencia o placer confuso. Esa contradicción es la que vuelve inquietante la pieza.

La progresión es clara y conviene respetarla. Empieza como una petición, pasa a la orden, luego a la amenaza, después a la búsqueda desesperada de la palabra clave y finalmente desemboca en una pregunta casi desarmada. Esa caída final cambia por completo el sentido de lo anterior y es donde el monólogo se vuelve más perturbador.

Es una pieza que exige presencia física, respiración, ritmo y verdad emocional extrema. No necesita decoración externa: necesita precisión. Si la actriz sostiene bien los cambios de estado, el texto se vuelve potente.

  • Permite trabajar dolor, rabia y vulnerabilidad en muy poco tiempo.
  • Da mucho juego a la respiración y al cuerpo bajo presión.
  • Ofrece un giro final inquietante y memorable.
  • Funciona bien para mostrar riesgo, intensidad y control técnico.

No grita pidiendo ayuda: descubre, demasiado tarde, el sentido real de la palabra que pactaron.

Trabajar el texto

Conviene empezar por el cuerpo. Norma está atada, siente dolor y no recibe respuesta. Si la actriz coloca bien esa circunstancia física desde el principio, el texto encuentra enseguida su verdad. No hace falta sobreactuar el sufrimiento: hace falta que el cuerpo esté realmente en esa situación.

También es importante no decir todas las repeticiones igual. Cada “basta” nace desde un lugar distinto: primero prueba, luego impaciencia, luego enfado, luego auténtica alarma. La variedad interna de esas repeticiones es lo que evita la monotonía y hace avanzar la escena.

La parte de la palabra clave necesita precisión mental. Norma no está diciendo ocurrencias al azar: está intentando recordar algo que podría detenerlo todo. Ahí aparece una urgencia diferente, menos agresiva y más desesperada. Ese cambio de motor conviene que se note con claridad.

El final pide mucha sutileza. Cuando pregunta “¿Era “Psicópata”?” la escena se abre de golpe a otra lectura. No conviene subrayarlo como sorpresa teatral. Funciona mejor si suena a duda auténtica, casi íntima, como si lo más inquietante no fuera lo que ha pasado, sino la relación que ella misma mantiene con ello.

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Preguntas frecuentes

¿Este monólogo es gratis?

Sí. Todos los monólogos de esta web son gratuitos y de libre disposición. Puedes usarlos sin coste alguno.

¿Puedo usarlo en un casting sin pedir permiso?

Sí. No hace falta pedir permiso para utilizar este monólogo en audiciones, pruebas de acceso o castings.

¿Puedo grabarlo para mi videobook o redes sociales?

Sí. Puedes grabarlo para tu videobook o reel y subirlo a redes sociales, o emplearlo como herramienta de entrenamiento actoral.

¿Tengo que mencionar al autor?

No es obligatorio, pero se agradece. Si publicas un vídeo, puedes citar a Marc Egea o enlazar a esta web.

¿Es un monólogo original?

Sí. Es un texto original y poco conocido, escrito por Marc Egea para casting, lo que te permite construir una propuesta propia sin las comparaciones de un monólogo famoso.

Quién hay detrás de estos monólogos

Marc Egea, dramaturgo

Llevo más de 20 años escribiendo para el escenario, con textos representados en España y América Latina. Estos monólogos son solo una parte de mi trabajo: si buscas textos para montar, en mi catálogo encontrarás obras de teatro completas, adaptaciones de clásicos y piezas de microteatro.

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