Blog, Pensando en voz alta

Una crítica “nada feroz”


(04/10/2018) Trece años después se me ha ocurrido traducir la única crítica que recibió el montaje del estreno de A mi manera, en 2005. La traduzco porque la crítica fue escrita en catalán. Su autor es Aleix Cabrera. Y apareció publicada en La finestra digital. Es una crítica… “nada feroz”. La reproduzco aquí:

A la manera de los Atic 3

En su décimo aniversario, el Versus Teatre de Barcelona presenta A mi manera, una comedia agridulce con sólo dos intérpretes (Gemma Argilés y Ferran Vergés) que acompañan al público por el terreno de la insatisfacción, las confidencias y las esperanzas. Con guion original de Marc Egea –también director de la obra– la compañía Atic 3 da el primer paso en los escenarios profesionales, y lo hace por la puerta pequeña, con discreción, sin pretensiones, pero dejando el listón bien alto.

A la salida, el público se deshace en elogios. La interpretación, la historia… A mi manera les ha tocado el corazón, porque en ella se mezclan realidad y ficción, ficción y realidad. Es una obra que habla de lo que nos rodea, de nosotros, de nuestros deseos y de nuestros miedos. Habla de ti, que lees estas líneas, de mí y de -incluso- aquel desconocido con el que te cruzaste hace dos días.

El relato nos presenta a dos jóvenes que se conocen en un chat donde se hacen toda clase de confidencias. Se cuentan sus sueños y cada uno, a su manera, empuja al otro a dar el paso para hacerlos realidad. Poco a poco, sus universos empiezan a confluir. El universo cinéfilo de él, con la película Casablanca como trasfondo, y el universo de ella, representado por Sinatra.

Palabras milimetradas y silencios con eco

El guion de Marc Egea hace avanzar a los personajes por una cadena de acciones, emociones y suspiros hacia un clímax que el espectador puede intuir, aunque mantiene la incertidumbre hasta el último desenlace. Parece que todo esté calculado al milímetro, las palabras, como explica uno de los personajes de la obra, incluso los silencios. Esos silencios que se ensanchan, que tienen su propio eco y que manienen el corazón del espectador encogido hasta que se rompen.

La obra se completa con una interpretación fluida y veraz que viste el guion. Gemma Argilés (Leticia de Peter Shaffer) y Ferran Vergés dan vida a los dos desconocidos que se conocen a través de internet y demuestra que para atrapar al público no son necesarios grandes decorados. Su versatilidad en cambiar de registro te hará sentir como alguien que se esconde tras la mirilla de la puerta para saber qué pasa en el rellano.

El éxito de A mi manera ha llevado a la compañía Atic 3 a prorrogar hasta el 4 de diciembre. Lo que vendrá después no lo sabe ninguno de ellos “Somos muy nuevos en esto”, comenta Ferran Vergés a las puertas del Versus Teatre. El teatro que hace diez años que acoge actores y directores emergentes. Su director, Ever Blanchet, se refiere a él en la revista Teatre BCN como “un espacio de autoría, de signo propio, que programa contenidos contemporáneos con una opción clara de renovación, originalidad y compromiso estético”. A mi manera reúne estos requisitos y pone la guinda al pastel de los diez años de Versus. Es hora de soplar las velas.

A propósito de esta crítica…

Alguna vez me han preguntado si existió una obra titulada Extraños en la noche. La respuesta es… Sí. Extraños en la noche existió. La escribí. Y se llegó a representar. Un vez. En un pase doble especial, junto con A mi manera, el 7 de octubre de 2007 (dos años después del estreno de A mi manera). Pero no se representó en Madrid. Se representó en Barcelona, en un centro cívico. Aquel pase fue la única vez que se llevó a escena Extraños en la noche. Después no se volvió a representar. Nunca más. El pase se tituló “Manera extrañas”.

También me han preguntado dónde está el libreto de Extraños en la noche. No se encuentra ninguna información de esa obra en toda la página web. ¿El motivo? Extraños en la noche cobra sentido con A mi manera. Una cosa lleva a la otra.

Llevará.

 

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