Suéltate
«La blusa me la reservan solo hasta hoy. Mañana ya no.» Una barrendera municipal sube a una azotea a hablar con un suicida. Tiene nueve minutos. Después tiene que ir a comprarse una blusa.En la cornisa de un edificio de oficinas, un hombre amenaza con tirarse al vacío. Vanesa, operaria de la brigada municipal de limpieza, lo ve desde la calle y sube a hablar con él. Sin que nadie la haya enviado. Sin ser negociadora. Sin más motivo aparente que el hecho de que, si el hombre se tira, ella se quedará sin blusa.
Lo que empieza como una comedia de malentendidos se convierte, sin que el espectador lo vea venir, en algo mucho más hondo: el monólogo de una mujer que lleva veinte años cargando con una historia que nunca ha contado, y que en ese momento, frente a un extraño en una cornisa, decide por fin contarla.
El hombre nunca habla. Nunca se ve. Y sin embargo está en escena desde el principio hasta el final.
- Un monólogo que funciona en dos registros a la vez: comedia ligera en la superficie, drama intenso por debajo. El público ríe y de repente se queda sin palabras.
- Sin escenografía. Solo una actriz con uniforme de barrendera, escoba y cesto. Puede representarse en cualquier espacio.
- El personaje del hombre invisible es un reto interpretativo extraordinario: la actriz debe convencer al público de que hay alguien ahí sin que nadie lo vea.
- El giro final transforma completamente todo lo que se ha escuchado antes. Una obra que se recuerda.
- Ideal para espacios reducidos, festivales de microteatro, programaciones escolares y contextos donde el presupuesto de producción es mínimo.
Vanesa no es la protagonista heroica que salva a alguien. Es una mujer corriente que sube a esa azotea por razones aparentemente banales y que, en el transcurso de quince minutos, se va desnudando sin pretenderlo.
La gracia del personaje está en la contradicción entre lo que dice y lo que calla, entre la ligereza del tono y el peso de lo que va emergiendo. Vanesa habla sin parar pero lo más importante lo dice casi de pasada, casi sin querer.
Es un personaje que exige a la actriz dominar los dos registros simultáneamente: la comedia del discurso y el drama que late debajo.
El personaje masculino nunca aparece en escena — los espectadores no pueden verlo. La actriz debe relacionarse con él como si estuviera físicamente presente. Su mirada y sus reacciones construyen al personaje ante el público.
La obra funciona como comedia hasta que de repente deja de funcionar como comedia. El director debe calibrar exactamente cuándo y cómo se produce ese cambio de temperatura, para que el giro final tenga el impacto que merece.
La obra no requiere escenografía. El espacio vacío y la luz son suficientes para situar la acción en una azotea al atardecer. La austeridad es una virtud: toda la atención debe estar en la actriz.
el libreto En microteatro el libreto es tan breve que se entrega completo directamente. Sin muestra, sin esperas. Todo el texto disponible desde el primer clic. Descargar libreto →
de microteatro Suéltate forma parte de un catálogo de más de 13 obras de microteatro. Para actrices, actores y elencos mixtos. Todas disponibles con libreto completo. Ver catálogo →
¿Quieres montar
Suéltate?
Descarga el libreto completo. Para microteatro la licencia comercial es gratuita — solo necesitas contactarme para formalizar los derechos.

















