Obra de teatro · Original

Se están equivocando

Un drama que se deja ver como comedia. Tres personajes y una historia que obliga a revisar lo que creíamos haber entendido.

¿Te interesa montarla?

Escenario teatral de Se están equivocando, con mesa de restaurante, sofá y una caja bajo los focos.

Ficha rápida

Reparto

3 intérpretes

1 actor y 2 actrices

Duración

90 minutos

orientativa, según montaje

Género

Drama cómico

una falsa comedia

Estructura

Cinco escenas

una historia que cambia de sentido

Espacios

Restaurante y salón

mobiliario cotidiano

Lengua

Castellano

libreto completo

Libreto completo

Puedes leer o descargar gratuitamente el texto íntegro en castellano. La lectura o descarga no implica autorización para representar la obra.

La obra

Se están equivocando, de Marc Egea, propone un juego incómodo y fértil para tres intérpretes: vivir con verdad una situación dolorosa mientras el público encuentra motivos para reír. La información aparece de forma gradual y obliga a reconsiderar lo que parecía evidente. La sorpresa transforma también la relación del espectador con los personajes.

Sinopsis

Ignacio y Rosa celebran su décimo aniversario de boda en un restaurante. La cena se interrumpe cuando el personal señala a Ignacio por un incidente en el baño. Lo que debía ser una noche especial se convierte en una humillación pública.

En casa, Rosa e Isabel —esposa y hermana de Ignacio— intentan animarlo, pero sus esfuerzos tropiezan con un abatimiento que parece desmedido. Entre llamadas, discusiones y recuerdos familiares, van apareciendo datos que cambian la interpretación de lo ocurrido. Comprender a Ignacio exigirá mirar más allá de la primera impresión.

Personajes y reparto

Ignacio

Un hombre al que no escuchan

Todavía no ha cumplido cuarenta años. Necesita que quienes lo conocen reconozcan a la persona que hay detrás de una acusación. Su dolor, su torpeza y su orgullo pueden provocar risa sin que el actor deje de defender la gravedad de lo que vive. El papel recorre la vergüenza, la irritación, el desánimo y una intensa necesidad de hacerse entender.

Rosa

La esposa que teme lo peor

Quiere proteger a Ignacio y recuperar la normalidad, pero la ansiedad la lleva a preguntar, llamar e interpretar cada gesto como una señal de alarma. Su comicidad nace de esa urgencia, no de una falta de afecto. La actriz debe sostener a la vez el impulso de cuidar y el miedo a no saber cómo hacerlo.

Isabel

La hermana que necesita reaccionar

Enérgica y práctica, confía en empujar a Ignacio hacia delante. Su propia experiencia de recuperación física explica tanto su fortaleza como la dificultad para aceptar un sufrimiento que no responde a sus recetas. La seguridad con que da consejos convive con contradicciones y heridas que el diálogo va dejando ver.

El libreto está escrito para un actor y dos actrices. El personal del restaurante permanece fuera de escena: sus intervenciones se conocen a través de Ignacio y Rosa, sin añadir personajes al reparto.

Claves dramatúrgicas

La risa depende de lo que sabemos

Una reacción que parece excesiva puede resultar comprensible cuando conocemos sus motivos. La obra hace experimentar ese cambio al público. El interés no está solo en descubrir un dato oculto, sino en reconocer cuánto habíamos supuesto antes de conocerlo.

Ayudar también puede impedir escuchar

Rosa e Isabel quieren lo mejor para Ignacio, pero a veces responden antes de haberlo comprendido. El afecto no las vuelve infalibles. Ese conflicto ofrece matices a los tres papeles: quien consuela puede herir, y quien necesita ayuda puede rechazar la manera en que se la ofrecen.

La dignidad no se recupera con una explicación práctica

Para Ignacio, resolver las consecuencias de lo ocurrido no equivale a reparar el daño. Necesita que los demás revisen la imagen que se han formado de él. La distancia entre seguir adelante y sentirse reconocido sostiene el fondo dramático de la obra.

Espacio escénico y producción

Dos lugares con pocos elementos

La primera escena necesita una mesa de restaurante y dos sillas. Las restantes transcurren en el salón del matrimonio, con un sofá y mobiliario doméstico. La misma mesa puede cambiar de función mediante el mantel y la disposición de los objetos.

El murmullo del restaurante, las llamadas y el sonido de la puerta ayudan a construir lo que queda fuera del escenario. Una caja con objetos de oficina, un teléfono y los regalos de aniversario tienen una función concreta en la acción: conviene tratarlos como parte del relato.

Precisión antes que caricatura

Un suspiro puede ser sincero para Ignacio y cómico para quien lo observa. Los intérpretes han de sostener ambas lecturas sin guiñar al público ni anticipar lo que todavía desconoce. Las pausas, las interrupciones y la escucha entre los tres resultan decisivas.

El orden de las escenas exige continuidad en vestuario, utilería y estado físico. El libreto proporciona las referencias para preparar ese recorrido. La dirección puede dosificar las pistas sin convertir cada detalle en una señal de la sorpresa.

Por qué montarla

  • Tres papeles con perspectivas distintas. Ignacio intenta defender su identidad; Rosa y su hermana Isabel quieren ayudarlo, pero cada una interpreta los hechos desde sus propios temores.
  • Una estructura que trabaja con el público. Las cinco escenas avanzan hacia el origen de un mismo día y cambian el sentido de los gestos ya vistos.
  • Un reto interpretativo. La situación puede provocar risa en la platea mientras los personajes viven un drama real; sostener esa diferencia exige precisión y escucha.
  • Producción contenida. Un restaurante y un salón pueden resolverse con mobiliario reutilizable, pocos objetos y trabajo de sonido fuera de escena.

La obra en la crítica

«Una estructura narrativa tan sorprendente como eficaz».

Enric Archivell
Memorias de un Tiquis Miquis · 29 de marzo de 2016

Leer la reseña completa

«Una comedia dinámica y fresca que esconde un drama».

Estrella Savirón
A golpe de efecto · Mayo de 2016

Leer la reseña completa

Ambas reseñas corresponden a la versión dirigida por Adriana Vázquez, con un hermano de Ignacio en lugar de Isabel. El libreto disponible conserva el reparto original de un actor y dos actrices.

Trayectoria escénica

La obra ha llegado a escenarios de España, México y Suiza, con distintas versiones, repartos y reposiciones.

2025 · Escuela de Cine de Berja · Berja y Laroles, España. Montaje dirigido y producido por Agus Ibarra, con Juan Corman, M. Teresa Marín y Elisa Martín. Dos funciones: el 15 de junio de 2025 en el Teatro Ciudad de Berja Miguel Salmerón, dentro de las Jornadas de Teatro de la localidad, y el 1 de agosto de 2025 en Laroles (Granada).

2023 · El Telar · Aguascalientes, México. Estreno en el Foro Cultural Al Trote, con una primera temporada de tres fines de semana. Creación escénica de Enrique Argüelles, Mónica Zenyasen y Sabrina Zamudio, que compartieron la dirección y la interpretación: Ignacio, Rosa e Isabel, respectivamente.

2021–2023 · Palíndromo Creativos · Tabasco, México. Montaje dirigido por Adriana Calvo Méndez, con Marianna Maciel, Manuel Apolinar y Paz Vidal. Su recorrido incluye la Casa de la Cultura de Jalpa de Méndez en diciembre de 2021, una nueva función el 24 de marzo de 2022 y una reposición en un espacio independiente de Villahermosa el 18 de marzo de 2023.

2022–2023 · Telaraña Teatro · Lausana, Berna y Winterthur, Suiza. Estrenada en Lausana el 19 de noviembre de 2022 y representada en febrero de 2023 en el Theater am Käfigturm de Berna. La gira también pasó por el aula de la Kantonsschule Rychenberg de Winterthur. Ambas etapas formaron parte de Excusas y mentiras 2022–2023. Con Cristina Mata, José Martínez y Susana Hernández. Crónica del centro de Winterthur (anuario 2022–2023, p. 93).

2021 · Wanka Producciones · Querétaro, México. Dos funciones bajo el título La están cagando: una en agosto y otra en septiembre, esta última en el Foro Rodolfo Usigli. Adaptación de Rodrigo Olmedo (FAO), dirección de Wesly González y Andrea La Tica, e interpretación de Karla Tovilla, Andrea Altamirano y Ricardo Recillas.

2016 · Epifanía Teatro · Madrid, España. Versión libre dirigida por Adriana Vázquez, con un hermano de Ignacio en lugar de Isabel. Una función el 12 de marzo en Azarte, con Alba Guilera, Miguel Ángel Puro y José Luis Valverde; otra sesión el 16 de abril en el Centro Dotacional Integrado Arganzuela; en mayo pasó a LaNao8, con Sara Herranz en el papel de Rosa, junto a Puro y Valverde. Luz y sonido de Brais Vázquez, vestuario y maquillaje de Andrea Blanco y diseño gráfico de Maialen Aizpurua.

Selección de carteles de montajes de la obra.

Cartel de Se están equivocando, versión dirigida por Adriana Vázquez
Cartel del montaje dirigido por Agus Ibarra
Cartel de La están cagando, versión de Wanka Producciones
Cartel de Se están equivocando, de Telaraña Teatro

Público y programación

Una obra para público adulto, compañías de teatro de texto y programas interesados en estructuras no lineales. La acusación de violencia sexual, la humillación pública y la angustia de Ignacio requieren una presentación sensible, aunque no se representen actos de violencia sexual en escena. El reparto de un actor y dos actrices y los dos espacios contenidos también permiten montajes universitarios o de pequeño formato con un trabajo interpretativo exigente.

Disponibilidad y derechos

Para consultar la autorización de representación, indica el país, la compañía, las fechas previstas y las características del montaje. Las condiciones se concretan para cada proyecto mediante la consulta de derechos de representación.

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