Biografía literaria de los primeros años de carrera Stephen King, centrado particularmente en las circunstancias y motivaciones que llevaron a la escritura de Carrie y El Resplandor. Este libro, que verá la luz en e-book y en papel en junio de 2019, está siendo publicado por fascículos en el sitio web personal de su autor, Buck Richman. Lo traducimos y reproducimos aquí, con permiso del autor, para todos los lectores hispanohablantes.

Capítulos publicados:

MIENTRAS NO ESCRIBO

La verdad sobre ‘Carrie’ y ‘El Resplandor’ de Stephen King

(On watching: The truth about Stephen King’s youth masterpieces)

por BUCK RICHMAN
(Traducción: Marc Egea)

Nota del traductor

El título original de este libro es: “ON WATCHING”; y su subtítulo: “THE TRUTH ABOUT STEPHEN KING’S YOUTH MASTERPIECES”. Sin duda este título –On watching– es una derivación de aquel que puso Stephen King a su libro autobiográfico: “On Writing” (que tenía por subtítulo: “A Memoir of the Craft”). El autor, Buck Richman, ha sustituido el verbo escribir (to write) por mirar (to watch), con una clara intencionalidad que el lector comprenderá después de haber leído el libro. Por su parte, la versión española del “On writing” de Stephen King se publicó con el título “Mientras escribo”, que no es una traducción literal de “On writing”. Puesto que la mayoría de lectores hispanohablantes conocerán el libro autobiográfico de King por el título español, he optado por hacer una derivación del título de aquel libro, y no una traducción literal del título elegido por Buck Richman. De ahí que se titule: “Mientras no escribo”. El lector comprenderá la intencionalidad de esta elección después de haber leído el libro. Por último, comentar que he incluído los títulos “Carrie” y “El Resplandor” en el subtítulo de este libro porque Buck Richman se refiere a ellos -y solamente a ellos- cuando dice ‘obras maestras de juventud de Stephen King’ (Stephen King’s youth masterpieces). El objetivo de este libro no es otro que esclarecer la verdad acerca “Carrie” y “El Resplandor”, y nos hemos querido mantener fieles a ese propósito.

Marc Egea

Agradecimientos

La mayor parte de los materiales de este libro proceden de mis propias observaciones. Para hacerlas posibles me trasladé a Maine y viví en aquel hospitalario Estado de la costa Este durante más de dos años, como un lugareño más. En ese tiempo entrevisté a cientos de personas. A gente mayor básicamente. Porque son los viejos de lugar quienes vivieron los años objeto de mi estudio, las que conocieron de manera directa los hechos que quería investigar, porque, en algunos casos, fueron incluso parte de la historia que pretendía desenterrar. Muchas entrevistas fueron informales. Tan informales que más solían parecer charlas entre amigos que el trabajo de un periodista de investigación. A todos ellos, mis nuevos amigos de Maine, por vuestra desinteresada colaboración, gracias.

La base documental la obtuve de archivos oficiales. Es de justicia que agradezca su generosa disposición a Logan Perry, Jefe de la Policía de Maine, que me abrió los archivos de la Jefatura Policial del Estado de Maine; a James Finney, presidente de la Universidad Estatal de Maine, por permitirme el libre acceso a la ingente base documental administrativamente adscrita a tan prestigiosa institución; a Patrick McCain, presidente de la cámara de comercio del Estado de Maine, por proporcionarme diligentemente cuantos datos le solicité, y fueron muchos; y a Edgar Laymon, subdirector del Porland Press Herald por regalarme literalmente su tiempo y memoria guiándome por las inabarcables hemerotecas del Porland Press Herald y del Maine Sunday Telegram.

Deseo, por último, mostrar mi agradecimiento más especial a algunos profesionales sin cuya ayuda habría sido imposible la elaboración de este libro: a August E. Douglas, abogado, por su asesoramiento en asuntos legales; a Christie Kiernan, doctora en Psiquiatría, por compartir conmigo sus conocimientos en el ámbito de la mente humana; y al señor Peter Sturgeon, editor de Watergate Books por animarme a emprender este proyecto, a priori descabellado, y ofrecerme toda la ayuda humana, material y económica que han hecho posible convertirlo en realidad.      

                                                                                                                 Buck Richman

PRIMERA PARTE: CANDY BROWN

Sangre en las duchas

(Continuará)