La escena poscréditos


La ‘escena poscréditos’, como recurso narrativo, se popularizó sobre todo a principios de la década de los dos mil.

Más que recurso narrativo podría decirse que es un recurso de marketing, que pretende encaminar al espectador hacia la siguiente película de la saga o universo.

Pero la verdad es que la escena poscréditos viene de lejos y se ha usado de muchas maneras diferentes. La más popular, en los años 80, era como broma o gracia de metaficción.

En “Todo en un día” (“Ferris Bueller’s day off”, de 1986), Ferris aparece al término de los créditos y le dice al espectador: “¿Todavía estás ahí? Ya se ha acabado. Vete a casa”. En “Los locos del bisturí” (“Young doctors in love”, de 1982), el protagonista se permite incluso posponer los créditos porque él aún no ha resuelto su historia de amor. “No, ahora no”.

La escena poscréditos que a mí más me gusta, sin embargo, es la que complementa información de la película que has visto, a veces ofreciendo incluso datos reveladores. La película “La misión” (“The Mission”, de 1986), por ejemplo, tiene una escena poscréditos sin palabras, muy breve, muy seria, muy sencilla, pero muy reveladora.

No sé si en teatro existe la escena poscréditos, si hay tradición (si existe quizá debe de llamarse “escena post-saludos”, ¿no.). Yo no recuerdo ninguna.

Lo que sí recuerdo es pensar que sería muy interesante añadir una mientras escribía mi última obra, “SUPERPODER”.

Así que la añadí. No se si para cuando empiece, los espectadores ya se habrán marchado.

No sé. Veremos…