Guiones prueba

Marc Egea

«Un libro canalla. Hilarante. Transgresor. Inquietante.»

256 páginas

Género: Humor negro, thriller sobrenatural

«SUPERPODER es un libro difícilmente clasificable. Por lo pronto tiene una portada de comic, pero no es un comic, es teatro. Pero se lee como una novela, aunque más ágilmente, porque va directo al grano –porque carece de descripciones, de digresiones, de párrafos–. SUPERPODER es una lectura canalla. Hilarante. Transgresora. Inquietante. Queriendo gustar. Romper. Se diría que ha sido diseñada para la generación Youtube. Una locura. Un soplo de aire fresco. Una deliciosa sorpresa.»

Buck Richman, del prólogo de SUPERPODER

«A caballo entre el teatro y la novela»

«Frenético, rápido, terrorífico»

«Ha roto todos los esquemas»

SINOPSIS

La pequeña editorial de Jake y Candy Wallace recibe un ultimátum del Banco: o pagan lo que deben o les cierran el negocio. Para poder pagar, Jake emprende la heroica tarea de escribir él mismo un best seller. El problema es que Jake jamás ha escrito nada. Esto hará que afloren tensiones matrimoniales que sacarán a relucir los más íntimos y paranormales secretos de la pareja.

PRÓLOGO DE BUCK RICHMAN

Cuando la editorial Watergate Books anunció que iba a lanzar mi libro “On watching”, editores de varios países quisieron apostar también por él. Luego supe, por mi agente, que asignaron la traducción española a un dramaturgo barcelonés llamado Marc Egea.

Conocí a Marc Egea mediante el habitual intercambio de mails entre traductor y autor. Al principio, nuestros correos versaban sobre aspectos relacionados con la traducción de “On watching”, pero poco a poco fueron derivando hacia temas de actualidad, de Historia, de conspiración… Conservo el agradable recuerdo de haber intercambiado larguísimas secuencias de mails en las que, sin darnos cuenta, acabábamos arreglando el mundo desde nuestros teclados. Podríamos decir que nuestra relación profesional derivó rápidamente en una relación de complicidad, por no decir de amistad.

Un día, Marc me contó entre bromas que había empezado a escribir una obra teatral inspirada en mi “On watching”. Una comedia, dijo.

Yo no le creí. Porque “On watching” habla de sucesos siniestros, dramáticos. ¿Una comedia?

Semanas después, llegaba a mi bandeja de entrada un documento titulado “SUPERPODER”. La versión Marc Egea de “On watching”. Era el 15 de enero de 2019. Recuerdo bien la fecha porque ese mismo día, fatídicamente, ocurrió lo que muchos quizá ya saben: que Watergate Books quebró y mi “On watching” quedó sepultado entre las ruinas de aquella centenaria editorial.

Al llegar la noche, con el ánimo por los suelos, aún tenía una tarea que hacer. Abrí “SUPERPODER”. Lo hice por cortesía, por amistad, aunque con bastantes dudas. ¿Qué esperaba encontrar? No lo sé. ¿Qué encontré?

Solo les diré que una hora más tarde estaba enviando un mail de vuelta a Marc con una sola frase: “¡¡Tienes que publicar esto!!”

“SUPERPODER” es un libro difícilmente clasificable, dejo que sean ustedes quienes le pongan etiquetas. Por lo pronto, tiene portada de comic, pero no es un comic, es teatro. Pero se lee como una novela, aunque más ágilmente, porque va directo al grano –porque carece de descripciones, de digresiones, de párrafos–. “SUPERPODER” es una lectura canalla. Hilarante. Transgresora. Inquietante. Como nacida de la prisa. De las ganas. Queriendo gustar.  Romper. Se diría que ha sido diseñada para la generación Youtube. Una locura. Un soplo de aire fresco. Una deliciosa sorpresa…También para mí.

Lean «SUPERPODER» mientras no puedan leer «On watching». No les cambiará la vida pero les alegrará el día, como me lo alegró a mí.


Buck Richman, Toronto, 28 de octubre de 2021

De regalo, el libro incluye los 2 primeros capítulos de «MIENTRAS NO ESCRIBO» (On watching), todavía inédito

Reseña en Babelio.com

de Soraya Murillo

Maravillosa obra

“Superpoder (una comedia para- normal)” es una metaficción que engloba gran parte del imaginario de Stephen King y lo desarrolla en una divertida y a la vez trágica obra de teatro.

Los ingredientes del cocktail no pueden ser más brutales y prometedores. La acción transcurre en el año 1974 en distintas localizaciones del municipio ficticio de Ellentown (Estados Unidos). Allí, una pequeña editorial es llevada por el impulsivo Jake y su mujer, la dulce e idealista Candy, que habla y viste igual que Jackie Kennedy y esconde un secreto… Este peculiar matrimonio recibe un ultimátum del Banco: o pagan lo que deben o les cierran el negocio. Para poder hacer frente a esa deuda, el propio Jake emprende la heroica tarea de escribir él mismo un best seller. El problema es que Jake jamás ha escrito nada. Esto hará que afloren tensiones matrimoniales que sacarán a relucir los más íntimos y paranormales secretos de la pareja y de su enigmático hijo.

Aquí, el mundo de la cultura popular está puesto patas arriba en esta desopilante trama repleta de referencias a la obra de Stephen King, los cómics de superhéroes y el terror setentero, exponiéndose una reflexión sobre el poder de la escritura. Al estar pensada como obra teatral surgen infinitas posibilidades de puesta en escena y de interacción con el público. Hay momentos en que te partes de risa con los diálogos de Jake y Candy (como cuando la mujer, leyendo la carta del banco, alarma a su marido ante el dinero reclamado y ella misma le pregunta extrañada por qué les exige eso el banco, si ellos no le han hecho nada). De verdad, hay escenas tremendas. Otras ocurren en el bar, entre Jake y el barman Larry, un hombre tranquilo que en apariencia inspira confianza, pero…

Luego tendremos los diálogos de Candy con el Doctor Bannister, el psiquiatra que visita cuando siente que su marido, desde que empezó a escribir la novela, ya no es el mismo, es más violento, también curiosamente desde que habla con ese simpático barman… ¿Os recuerda algo ese personaje-escritor a quien el carácter le va cambiando? Recordad que nuestro autor Marc Egea homenajea dentro de la propia ficción la inspiración en la que King escribiera algunas de sus primeras y más celebradas obras.

Por si todo esto pareciera poco todavía nos queda alguien más en escena. Un joven con gafas gruesas, camisa de leñador cuyo aspecto se parece mucho al del típico asesino de película de los años setenta. Lleva una caja en sus manos y espía las vidas del matrimonio ¿Con qué fin? ¿Quién es?

Sí, la portada es de un comic, pero es una obra de teatro y a la vez se lee como una novela ¿Es o no es original? Estamos ante un libro que nos habla de la inspiración para la creación literaria, de las relaciones de pareja, del mundo editorial y sobre todo… muy sobre todo nos habla de los sueños rotos y de la pulsión asesina. Es frenética, rápida, y terrorífica (en sus posibilidades)… porque, según vas avanzando y entendiendo hacía que obra de King se ven reflejados estos personajes, comienzas a sentir un escalofrío recorriéndote la columna vertebral.

Una historia divertida y con mucho misterio debajo de su superficie argumental… Sólo es tarea del lector el rascar en la superficie y descubrir todo lo oculto que nos ofrece el autor.

Ahora, amigo lector, me toca sorprenderte contándote sobre el prólogo escrito por el mismísimo Buck Richman. Sí, sí el autor de “On Watching”. ¿Que no lo conocéis? Pues más motivos para adentraros en este libro porque al final encontraréis los dos primeros capítulos de “On Watching”. ¿Todavía no sabéis de qué hablo? Bueno soy reseñadora, no estoy aquí para desvelarlo todo…
Vais a pasar maravilloso rato de lectura y, si sois fans del autor Stephen King, desatareis ese poder orgásmico que lleváis dentro. Doscientas páginas de esta pieza teatral que se lee en un suspiro. Y es que la calidad siempre ha sido como una gota de buen veneno.
Hay escritos que te sorprende que no salgan editados en una buena editorial. Éste es uno de ellos.

¡Luces fuera… damas y caballeros… disfruten la función!

https://es.babelio.com/livres/Egea-SUPERPODER-Una-comedia-para-normal/138779/critiques/161302

Reseña en LibroVeoLibroLeo.com

de Samuel Pérez

Debo ser muy sincero: esta obra me ha roto todos los esquemas. En primer lugar, porque no estoy acostumbrado a leer teatro (por muy «noveladas» que puedan parecer sus anotaciones). Y, en segundo lugar, porque no acostumbro a leer terror. Este género, aunque me gusta, es uno de los que siempre tengo pendiente, pero al que nunca doy una oportunidad. Sin embargo, en esta reseña de Superpoder. Una comedia para-normal quiero incidir en todos aquellos aspectos que me han gustado.

Superpoder. Una comedia para-normal es una obra de teatro, la cual tiene muchas anotaciones para que, tanto el lector como los posibles actores, sepan qué hacer en esas escenas. Está dividido en 34 actos —o escenas—. A su vez, en este libro también podemos encontrar los dos primeros capítulos de la novela On watching, del autor Buck Richman, la cual lleva como subtítulo: «Nueva luz sobre Carrie y El resplandor de Stephen King». El autor de la obra de teatro, Marc Egea, cuenta las razones de incluir esta obra aquí y, en definitiva, me parece un gesto para alabar.

Sin embargo, volvemos a la obra de teatro Superpoder. Una comedia para-normal. Esta obra nos cuenta la historia de un matrimonio feliz: Jake y Candy Wallace. Ambos son propietarios de una pequeña editorial. Todo marcha genial hasta que el banco les reclama todo lo que deben. En ese momento se encuentran en un momento complicado, aunque Jake decide escribir un best seller para sufragar todos estos gastos. No obstante, esta aventura les cambia a ambos, pues Candy no sabía hasta qué punto la escritura podía cambiar la personalidad de su marido.

No creo que deba contar más sobre el argumento, porque seguramente lo que más me haya gustado de leerlo es descubrir todas las tramas secundarias que esconde el matrimonio. Considero que los personajes están perfectamente ideados y llevados a cabo, teniendo todos características que los hacen distintos al resto. Hay actitudes de Jake que son el resultado de su evolución como personaje, y esto es envidiable en toda obra de ficción. Entiendo que esta es una característica muy habitual cuando se habla de un guion de teatro o cine, pero si lo tratamos como novela, esto muchas veces se olvida.

Además, siento que es una historia que se podría incluir en dos géneros diferentes: humor y terror. Sí, aunque parezca extraño, esto es así. En algunas escenas el tono es humorístico, pero en otros pasajes el terror lo solapa todo. Asimismo, siento que durante todo el texto hay referencias a todo tipo de obras: cómics, autores, libros… E, indudablemente, aunque no sea asiduo lector de Stephen King, he notado su tremenda influencia —y me atrevería a decir que homenaje.

Indudablemente, no hay que resaltar que es una obra que se lee muy rápido, pero esa agilidad no quita que el lector se introduzca en la obra. ¿Incluso habiéndola leído me gustaría verla representada? Sí. La recomiendo tremendamente. Hay escenas que siempre recordaré por lo bien construidas que me han parecido, y me encantaría que la leyera mucha más gente.

Puedes conseguirla en este enlace.

Reseña en LibrosyLiteratura.com

de Victoria Mera

Siempre me ha gustado leer obras de teatro. Sí, la particularidad de las obras de teatro es que nacen para ser representadas en un escenario, pero, personalmente, creo que una obra es buena cuando es capaz de funcionar por sí sola. Este es el caso de Superpoder, de Marc Egea. Lo cierto es que no sabría definir bien mi última lectura. ¿Es Superpoder una obra de teatro? Sí. ¿Funciona como una novela? También.

A Marc Egea, dramaturgo barcelonés, le encargaron la traducción del libro On watching, del escritor Buck Richman. La editorial que debía haber publicado la obra quebró antes de llegar a sacar el libro. Sin embargo, en el intercambio de mails entre escritor y traductor creció una buena amistad. Un día, Marc le confesó a Buck que había escrito una obra teatral inspirada en On watching. Buck quedó tan impresionado tras leer la obra que lo cuenta así en el prólogo: “Superpoder es una lectura canalla. Hilarante. Transgresora. Inquietante. Como nacida de la prisa. De las ganas. Queriendo gustar. Romper. Se diría que ha sido diseñada para la generación YouTube. Una locura. Un soplo de aire fresco. Una deliciosa sorpresa”.

Y sí, estoy de acuerdo. Superpoder es toda una sorpresa. Un libro muy original, a caballo entre el teatro y la novela, que llega al lector como un misil y que es tan hilarante y original que me ha recordado de nuevo por qué me gusta tanto leer teatro.

Estamos en el año 1974, en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Candy Press es una modesta editorial que solo publica a mujeres. Jake y Candy, los propietarios, no están en su mejor momento. La editorial está al borde de la quiebra y el banco amenaza con embargarles. La única solución sería publicar una novela que se convirtiera en un éxito repentino. Algo que se les salvase del desastre. Pero, ¿cómo encontrar esa obra entre todas las propuestas que les llegan? Candy es más optimista, quizás en uno de esos sobres se encuentre la nueva Jane Austen. Jake no lo tiene tan claro.

De charla con su barman de confianza, Jake tiene de repente una revelación. Él será quien escriba el próximo lanzamiento de Candy Press. Él les sacará de la quiebra. Comienza así el hilarante proceso creativo de Jake, decidido a escribir la mejor novela de superhéroes que cambiará el curso de la historia de la Literatura. Una historia sobre un tipo especial que vive en un pequeño pueblo de Estados Unidos rodeado de tipos amargados que se dedican a amargarle la vida porque él es especial y los demás no pueden soportarlo.

He de hacer un inciso para deciros que On watching, la novela en la que se inspira esta obra es, en palabras de Marc Egea, “un brillante estudio de los años de eclosión del maestro del terror, Stephen King”. Para aquellos que disfrutamos la obra del escritor norteamericano, pronto descubriremos que los paralelismos entre la obra de Stephen King y la trama de Superpoder se suceden a lo largo de todo el libro. Marc Egea incluye, además, los dos primeros capítulos de la hasta ahora inédita On Watching. Un libro que tiene muy buena pinta.

Los diálogos entre Jake y Candy, las situaciones surrealistas en las que se ven envueltos, los consejos del barman, el hijo pequeño del matrimonio, Jimmie, y sus extravagancias… Todo es tan divertido y tan delirante que hacen que este sea uno de los libros más originales que he leído últimamente. Si te apetece pasar un buen rato, te recomiendo adentrarte en este absurdo tan divertido que Marc Egea nos propone en Superpoder. No te arrepentirás.

https://www.librosyliteratura.es/superpoder.html

«Voy a desatar ese poder orgásmico que llevo dentro»